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Ciencia

Más de 2.000 personas están sacando de la roca al mayor Mastodonsaurus conocido. Hace 240 millones de años, este anfibio gigante dominaba las aguas antes del reinado de los dinosaurios

Fue descubierto en Polonia en 2023 y pertenece a uno de los mayores anfibios que han existido. Ahora, miles de voluntarios trabajan milímetro a milímetro para reconstruir un fósil excepcional que ya está revelando una anatomía distinta de la conocida hasta ahora.
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No es un dinosaurio. Tampoco un cocodrilo, aunque su enorme cabeza plana, sus mandíbulas repletas de dientes y su forma de cazar podrían hacer pensar lo contrario. Mastodonsaurus fue uno de los mayores anfibios de la historia, un depredador acuático que vivió hace aproximadamente 240 millones de años, durante el Triásico Medio. Y uno de sus ejemplares más espectaculares está apareciendo lentamente ante los ojos de los visitantes del Centro de Ciencias Copérnico de Varsovia.

Los restos fueron descubiertos en 2023 en Miedary, al sur de Polonia, por un equipo relacionado con los paleontólogos Tomasz Sulej, del Instituto de Paleobiología de la Academia Polaca de Ciencias, y Wojciech Pawlak, de la Universidad de Varsovia. Los investigadores consideran que los huesos pertenecen al mayor individuo de Mastodonsaurus conocido hasta ahora.

Sacarlo de la roca se ha convertido en un experimento científico con 2.000 personas

Más de 2.000 personas están sacando de la roca al mayor Mastodonsaurus conocido. Hace 240 millones de años, este anfibio gigante dominaba las aguas antes del reinado de los dinosaurios
© PAP/Rafał Guz.

Lo extraordinario no está solamente en el fósil.

Desde finales de 2025, el Centro Copérnico convirtió su preparación en un proyecto de ciencia ciudadana. Más de 2.000 voluntarios ya han participado y acumulado alrededor de 2.000 horas de trabajo limpiando el material bajo supervisión de especialistas. No son necesariamente paleontólogos: participan profesionales de todo tipo que reciben formación antes de acercarse al fósil.

La tarea puede ser desesperadamente lenta. En algunas sesiones de dos horas se consigue liberar menos de un centímetro cuadrado. El problema es que hueso y roca tienen prácticamente el mismo color, por lo que los equipos utilizan luz ultravioleta: los restos fósiles fluorescen y permiten distinguir dónde termina el hueso y comienza el sedimento. Después entran en juego pequeños cinceles neumáticos que retiran la matriz fragmento a fragmento.

La primera cara del bloque ya ha sido preparada y ahora el trabajo se concentra en la otra, especialmente en una columna vertebral cuya compleja estructura puede aportar información sobre cómo se movía el animal. El equipo espera terminar esta fase entre octubre y noviembre de 2026.

Tenía colmillos capaces de atravesar literalmente su propio cráneo

Más de 2.000 personas están sacando de la roca al mayor Mastodonsaurus conocido. Hace 240 millones de años, este anfibio gigante dominaba las aguas antes del reinado de los dinosaurios
© AP/Claudia Ciobanu.

Mastodonsaurus estaba construido para resultar intimidante. Sus ojos se situaban sobre una cabeza ancha y aplanada, mientras que cientos de dientes pequeños recorrían sus mandíbulas. Entre ellos destacaban enormes colmillos de la mandíbula inferior que atravesaban aberturas del cráneo cuando el animal cerraba la boca.

Los estudios sobre Mastodonsaurus giganteus lo sitúan como uno de los grandes depredadores de los ecosistemas acuáticos europeos del Triásico Medio. Su dieta incluía peces y otros anfibios, aunque continúa discutiéndose cuánto tiempo permanecía completamente sumergido y si también emboscaba animales que se acercaban a las orillas, de manera parecida a un cocodrilo moderno.

Y su tamaño podía ser descomunal. Investigaciones anteriores han estimado ejemplares cercanos a cinco o seis metros, mientras que algunos cráneos conocidos alcanzan alrededor de 1,2 metros. Sulej sostiene que los restos polacos pertenecen al mayor individuo conocido de este grupo.

El fósil puede cambiar la imagen que teníamos de estos gigantes

Aquí está el verdadero valor del hallazgo.

Mucho de lo que sabemos sobre los Mastodonsaurus gigantes procede de huesos aislados y reconstrucciones realizadas combinando diferentes ejemplares. En Miedary, en cambio, los paleontólogos encontraron numerosos elementos pertenecientes al mismo individuo, incluidos vértebras, costillas y un enorme interclavículo que podría aproximarse al metro.

Sulej asegura que la estructura corporal que empieza a aparecer presenta diferencias respecto a las reconstrucciones conocidas. Eso significa que el fósil no será únicamente una pieza espectacular para un museo: puede obligar a revisar cómo imaginamos el cuerpo de uno de los mayores anfibios que caminaron (y nadaron) sobre la Tierra.

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