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Ciencia

El pueblo donde las mujeres parecen haber encontrado una clave inesperada para vivir hasta los 100 años

Un pequeño pueblo de montaña concentra una cantidad extraordinaria de personas centenarias y podría ofrecer nuevas pistas sobre por qué algunas mujeres viven tanto.
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Hay lugares donde llegar a los 100 años parece casi una excepción estadística. Y hay otros donde los centenarios forman parte del paisaje cotidiano. En uno de ellos, una pequeña comunidad rodeada de montañas, bosques y fuentes naturales está llamando especialmente la atención de los investigadores por una razón difícil de ignorar: sus mujeres parecen tener una ventaja extraordinaria para alcanzar edades muy avanzadas.

La investigación no busca una fórmula mágica ni atribuye la longevidad a un único alimento. Por el contrario, los primeros indicios apuntan hacia una combinación de alimentación tradicional, movimiento cotidiano, vínculos familiares y, posiblemente, un componente genético todavía por descubrir.

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©Mehmet Turgut Kirkgoz – Pexels

El pequeño pueblo que sorprendió a los investigadores

La localidad se encuentra en las montañas de Marghine, en Cerdeña, y tiene apenas unos 2.262 habitantes. Sin embargo, alrededor de una decena de ellos ya superaron los 100 años. La proporción resulta extraordinaria: unos 442 centenarios por cada 100.000 habitantes, una cifra aproximadamente diez veces superior al promedio de Cerdeña y once veces mayor que la registrada en Estados Unidos.

El lugar es Bolotana, una comunidad que ahora despierta el interés de investigadores especializados en longevidad y de Dan Buettner, explorador de National Geographic conocido por sus estudios sobre las llamadas zonas azules.

Estas regiones son especialmente interesantes porque concentran poblaciones con una supervivencia excepcional a edades avanzadas. Okinawa, en Japón, Ikaria, en Grecia, y diferentes comunidades montañosas de Cerdeña ya habían sido estudiadas bajo este concepto. Pero Bolotana presenta una particularidad que llevó a los investigadores a mirar sus registros con mayor atención.

En lugar de disminuir, la presencia de centenarios parece estar aumentando. Para comprobar que las edades no fueran producto de errores administrativos, un equipo encabezado por el gerontólogo S. Jay Olshansky revisó una muestra aleatoria de habitantes centenarios. Los investigadores cruzaron fotografías y documentos históricos con registros de nacimientos, defunciones, bautismos y matrimonios.

El resultado confirmó que esas personas realmente habían alcanzado los 100 años. Pero el dato que más llamó la atención apareció al separar los resultados por sexo.

La pista que aparece cuando se observa a las mujeresSegún el análisis, las mujeres de Bolotana presentan una supervivencia excepcional después de los 70 años. La diferencia es mucho mayor de la que suele observarse entre hombres y mujeres en otras poblaciones longevas.

En el pueblo, la probabilidad estimada de que una persona sobreviviera desde los 70 hasta los 100 años era del 4,92 % entre los hombres y del 13,83 % entre las mujeres.

La diferencia resulta especialmente llamativa porque las mujeres ya suelen tener una ventaja de varios años en esperanza de vida frente a los hombres a nivel mundial.

En Bolotana, sin embargo, esa brecha parece ampliarse todavía más. Los investigadores todavía no saben exactamente por qué.

Para encontrar posibles explicaciones, analizaron la alimentación tradicional y hablaron con médicos de la localidad. Durante buena parte de sus vidas, los habitantes siguieron una dieta basada aproximadamente en un 90 % de alimentos vegetales. Las legumbres, las pastas, las patatas, el trigo, el aceite de oliva y los productos obtenidos de los animales criados localmente formaban parte habitual de la mesa. La carne, en cambio, se consumía con mucha menor frecuencia.

Pero la alimentación no parece ser la única pieza del rompecabezas. Bolotana tampoco tiene una cultura especialmente orientada al ejercicio programado. De hecho, los investigadores descubrieron que sus habitantes no suelen acudir a gimnasios. Y, aun así, se mantienen físicamente activos.

El ejercicio que nadie considera ejercicio

El secreto podría estar precisamente en que nadie piensa en ello como una rutina deportiva.

Bolotana está construida sobre un terreno accidentado y sus calles presentan pendientes. Además, históricamente, los habitantes dependieron mucho menos del automóvil para sus actividades diarias. Caminar, desplazarse por el pueblo y realizar tareas domésticas o agrícolas implicaba una cantidad constante de movimiento.

Es una forma de actividad física integrada en la vida cotidiana, sin horarios ni planes de entrenamiento.

La estructura familiar también podría tener importancia. En muchas viviendas conviven varias generaciones, lo que favorece el contacto permanente entre familiares, la distribución de tareas y el cuidado de los niños. Esa convivencia puede proporcionar apoyo emocional y reducir parte de la carga asociada a la vida diaria.

Y aquí aparece otra posible explicación para la extraordinaria longevidad femenina.

A diferencia de otras comunidades de Cerdeña, Bolotana combina una tradición agrícola y pastoral en la que los hombres históricamente permanecieron más cerca del hogar. Esto habría permitido repartir algunas responsabilidades familiares y domésticas de manera diferente.
Los investigadores consideran que esa distribución de las cargas podría haber influido en los niveles de estrés y, a largo plazo, en la salud.
Sin embargo, todavía queda una incógnita importante: la genética.

Una oportunidad para estudiar la longevidad antes de que desaparezca

Los investigadores consideran que Bolotana puede funcionar como una especie de laboratorio natural para estudiar qué permite a determinadas personas llegar a edades extremas con buena salud.

La modernización podría convertirse, paradójicamente, en una amenaza para ese fenómeno. La llegada progresiva de automóviles, alimentos ultraprocesados y nuevos hábitos podría modificar el estilo de vida que durante generaciones caracterizó a la comunidad.

Por eso, el equipo considera especialmente valioso estudiar ahora sus costumbres, antes de que se transformen por completo.

La investigación todavía no permite afirmar que exista una receta para vivir 100 años. Tampoco demuestra que la dieta, el ejercicio cotidiano, la vida familiar o la genética sean responsables por separado de los resultados.

Lo que sí ofrece es una pista poco habitual: en este pequeño pueblo de Cerdeña, las mujeres que llegan a los 70 años parecen tener una probabilidad extraordinariamente alta de alcanzar el siglo de vida.

Y quizá la mayor sorpresa sea que no parece existir un único secreto escondido en una comida, un suplemento o una rutina deportiva. La clave podría estar en algo mucho más difícil de copiar: una forma completa de vivir.

 

[Fuente: National Geographic]

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