Lo que se ve en las imágenes puede poner los pelos de punta a más de uno: la aproximación y aterrizaje con éxito de un piloto a los mandos de un bimotor. La pericia del profesional consiguió que este turbohélice llegara hasta el aeropuerto de Düsseldorf bajo unas condiciones climatológicas extremas.

Durante esta semana, gran parte de Europa ha estado azotada por tormentas y vientos con ráfagas a grandes velocidades. En el caso de la secuencia grabada, el piloto pudo controlar el aparato a través de un viento con ráfagas de hasta 110 km/h, de ahí esos movimientos del bimotor que tanto imponen.

Además, y como decíamos al comienzo, lo hizo con un turbohélice, más liviana y se mueve más de lo normal. Esperamos por la salud de los pasajeros que este no fuera el primer viaje de sus vidas. En cuanto al piloto, sencillamente impresionante. [YouTube]