SpaceX está a punto de alcanzar un importante hito con su Starship. La compañía se prepara para enviar al megacohete a órbita por primera vez.
La ventana de lanzamiento comienza a las 8.15 a.m. hora del este de EE.UU. del lunes 8 de septiembre, y durará 75 minutos. SpaceX compartió fotos de su Starship en la plataforma de lanzamiento de Starbase en Boca China, Texas, confirmando que todo está dispuesto para lanzar el megacohete el lunes siempre y cuando obtengan aprobación regulatoria. Los ingenieros llevan a cabo un ensayo que les permite practicar procedimientos de carga de combustible y cuenta regresiva, con el fin de identificar cualquier problema técnico con anticipación.
Es que el vuelo orbital marcará un punto de inflexión. Se trata de un enorme desafío para el cohete, que tendrá que demostrar total viabilidad comercial y rápida capacidad de reutilización. Todos los vuelos anteriores fueron con trayectorias suborbitales, pero esta vez, la Starship apunta a volar a una altitud de 275 km por sobre la Tierra, y permanecer en la órbita durante 10 horas, dando vueltas al planeta unas seis veces antes de amerizar frente a las costas de Chile.
Qué esperar
Si todo va según lo planeado el propulsor Super heavy encenderá sus motores en T-0, e impulsará al cohete Starship hacia el cielo. A los aproximadamente dos minutos del despegue el propulsor se separará de la Starship y realizará una maniobra de giro, seguido de un encendido de retroceso para reingresar a la atmósfera terrestre para un amerizaje controlado en el golfo de México.
Tras la separación de la etapa y el giro en su último vuelo de prueba el propulsor Super heavy logró usar los 33 motores Raptor para el encendido de retroceso por primera vez. Pero cerca del final del encendido, tres de los motores centrales se atascaron con hielo y la maniobra debió terminar antes de lo planeado. El propulsor Super Heavy intentó el encendido de aterrizaje pero solo se encendieron 8 de los 13 motores que debían hacerlo, y el propulsor cayó en el golfo.
Para evitar que pase algo similar en el Vuelo 1, SpaceX modificó parte del hardware del Super Heavy para “mejorar el filtrado a los motores, y se hicieron cambios de software para mejorar la confiabilidad del reencendido”, según indica el sitio web de la compañía.
El objetivo mayor será que llegue a la órbita. Tras la separación, se intentará el primer encendido de inserción orbital, en que los motores se encenderán durante unos 19 segundos para alcanzar la velocidad requerida. Terminado el proceso de encendido, los motores se apagarán y la Starship iniciará su primer viaje alrededor del planeta.
Pasados unos 10 minutos el cohete intentará liberar 26 satélites Starlink V3. No serán satélites de imitación como sucedió en anteriores vuelos de prueba sino que esta vez, operará como parte de la megaconstelación Starlink, sumando 26 terabits por segundo de capacidad. Los satélites dejarán la Starship y usarán propulsión de a bordo para elevar sus órbitas.
Tras completar sus 10 horas de vuelo el cohete Starship intentará un reingreso controlado para descender y amerizar en el Océano pacífico. En el último vuelo de prueba el cohete quedó intacto y quedó flotando en el Océano Índico durante 24 horas, a la deriva, hasta que SpaceX logró recuperarlo. Fue la primera vez que la compañía recuperó una etapa superior intacta tras un vuelo, y esa oportunidad les permitió realizar un análisis detallado del escudo de calor.
Basándose en ese análisis los ingenieros efectuaron mejoras en el escudo de calor, que se pondrán a prueba en el Vuelo 14 e incluyen “mecanismos de retención adicionales en las tejas donde hay mayora riesgo de que se desprendan durante el ascenso, y mejoras en áreas que se descubrió ofrecen corrientes de flujo tras las tejas para el plasma, además de varias áreas con diseño de tejas curvas con capacidad demostrada de reducir el calentamiento en los espacios que hay entre las tejas”, según SpaceX.
También se añadieron dos tejas recuperadas de la etapa superior del Vuelo 13, lo que marca la primera reutilización de tejas para la nave Starship.
Si este vuelo de prueba sale bien, entonces la Starship dejará de ser un vehículo de prueba suborbital para convertirse en un sistema de lanzamiento orbital capaz de llevar carga al espacio. Habrá todavía muchos obstáculos en el camino del cohete hacia la viabilidad comercial y la rápida reutilización, pero si logra vencer en este desafiante vuelo, las ambiciones de SpaceX se habrán acercado mucho a transformarse en realidad.