Durante años los científicos estuvieron buscando una teoría alternativa que explicara la extinción de los dinosaurios, y se inclinaban por el vulcanismo extremo. Resulta intrigante la idea, pero las investigaciones hoy parecen haber descartado esta explicación.
Hace sesenta y seis millones de años los dinosaurios (con excepción de los que eran aves) desaparecieron de la Tierra. ¿Fue por devastadoras erupciones volcánicas? ¿O por el impacto catastrófico de un asteroide?
La Universidad de Manchester buscó responder a esta pregunta de décadas, y reconstruyó las temperaturas promedio del aire de los 100.000 años que precedieron al evento causante de la extinción. Detallaron sus hallazgos en un trabajo publicado el 18 de diciembre en Science Advances, confirmando que fue de hecho el asteroide el que causó la extinción en masa a fines del Cretácico.
Esta era, también llamada Extinción K-T, presentó sucesos geológicos y astronómicos de terrible violencia, y fue testigo del fin de un 80% de todas las especies. Lo que no se discute sobre este momento crucial en la historia de la Tierra es que un asteroide de unos 10 a 15 kilómetros de ancho golpeó contra lo que hoy es México. Pero más o menos al mismo tiempo, en lo que hoy es India hubo erupciones volcánicas como nunca antes o después en la historia.
No quedó ninguno

Para estudiar el momento e intensidad de estos desastres el equipo – que incluye a científicos de la Universidad de Plymouth, de la Universidad de Utrecht y del Museo de Naturaleza y Ciencias de Denver – analizó las capas prehistóricas de materia orgánica parcialmente descompuesta en Colorado y Dakota del norte. Esas muestras contenían moléculas singulares producidas por bacterias cuyos cambios de estructura dependen de la temperatura. Al inspeccionarlas, pudieron reconstruir una línea de tiempo de la temperatura anual promedio del aire, de 100.000 antes de la extinción.
Los investigadores hallaron que las emisiones volcánicas de dióxido de carbono fueron calentando el planeta en unos 3 grados Celsius, gradualmente. Notaron también que hubo breves enfriamientos de unos 5 grados Celsius, probablemente debido a grandes erupciones volcánicas que bloquearon la luz del sol con emisiones de sulfuro, unos 30.000 años antes de la extinción en masa.
El período frío fue relativamente breve porque las temperaturas volvieron a sus niveles anteriores después de unos 10.000 años. En consecuencia los investigadores suponen que el impacto de las erupciones volcánicas en el clima no fue suficiente como para extinguir a los dinosaurios.
“El sulfuro tendría drásticas consecuencias para la vida en la Tierra. Pero estos sucesos se dieron milenios antes de la extinción de los dinosaurios y probablemente su papel fue menor”, dijo en una declaración de la Universidad de Manchester Lauren O’Connor, de la Universidad de Utrecht y líder del estudio.
“En comparación, el impacto del asteroide desencadenó varios desastres como incendios, terremotos, tsunamis y un invierno de impacto que bloqueó la luz del sol y causó devastación en los ecosistemas. Creemos que el golpe fatal lo dio el asteroide”, afirmó Rhodri Jerrett de la Universidad de Manchester, que contribuyó con el estudio.
Las muestras también arrojaron resultados similares al analizarlas. Como estaban ubicadas a una distancia de unos 750 kilómetros, los investigadores confían en que los resultados representan patrones de temperatura global, más que local. Además sus resultados también “se condicen con otros registros de temperaturas del mismo período”, según escribieron.
“Este estudio nos ayuda a entender cómo responde nuestro planeta a las grandes disrupciones”, añadió Bart van Dongen de la Universidad de Manchester, que trabajó en el proyecto. “El estudio nos brinda datos vitales no solo del pasado sino que puede ayudarnos a encontrar cómo prepararnos para futuros cambios climáticos o desastres naturales”.