Las drogas GLP-1 como la semaglutida (Ozempic y Wegovy) finalmente han empezado a hacer que para muchos de los que tienen obesidad, se concrete la realidad sostenible de perder peso. Todavía no se ha llegado al nivel máximo del desarrollo de tratamientos contra la obesidad, y un estudio que se dio a conocer esta semana indica que las drogas para fortalecer los músculos podrían aportar lo suyo si se las combina con las GLP-1.
Esta semana, los investigadores de Eli Lilly y otros más publicaron los resultados de un ensayo en fase II que combinó semaglutida con bimagrumab, un anticuerpo experimental para prevenir la pérdida de masa muscular. En comparación con la semaglutida sola, quienes recibieron el combo de las dos drogas perdieron más grasa y más peso en tanto que su masa corporal resultó revelar menor contenido graso. Aunque la pérdida de masa muscular no es algo que preocupe mucho a quienes toman GLP-1, tanto el bimagrumab como otros tratamientos similares podrían convertirse en potentes añadidos si estos resultados se sostienen en estudios futuros.
“Estos hallazgos respaldan el desarrollo futuro del bimagrumab, solo o en combinación con terapia de incretina para lograr una óptima pérdida de peso”, escribieron los investigadores en el trabajo que se publicó el lunes en Nature Medicine.
¿Dos es mejor que uno?
Cuando las personas con obesidad adelgazan, pierden grasa y masa corporal, y con ello podrían perder masa muscular también. En proporción, se pierde mucha más grasa que masa muscular, por lo que en realidad la proporción mejora. La pérdida de peso también se relaciona con una mejor función física incluso si se pierde algo de masa muscular.
Algunos estudios sugieren que quienes están bajo tratamiento con drogas GLP-1 podrían perder más masa corporal de lo habitual. Por eso hay gente que afirma que las GLP-1 son peligrosas porque destruyen los músculos, pero esa afirmación no tiene casi evidencia de respaldo. Dicho esto, hay personas que podrían ser más vulnerables a perder músculo mientras están bajo tratamiento con GLP-1, como los adultos mayores. Por eso varias compañías farmacéuticas empezaron a trabajar en cómo impedir el potencial impacto de la pérdida de masa muscular.
Eli Lilly adquirió el bimagrumab de Novartis y lo ha estado desarrollando como tratamiento para afecciones en las que se pierde masa muscular y para la obesidad. Es un anticuerpo fabricado en laboratorio que busca inhibir el receptor de activina tipo 2B, proteína que regula la masa muscular al limitar su crecimiento. En este último ensayo con unas 500 personas con obesidad, a los voluntarios se los dividió en cuatro grupos: los que recibían un placebo, los que recibían bimagrumab solamente, los que recibían semaglutida y los que recibían ambas drogas.
A lo largo de 48 semanas, quienes recibían la dosis más alta de semaglutida y bimagrumab perdieron hasta el 20% de su peso, en tanto que los que solo recibían la dosis más alta de semaglutida solamente perdieron hasta el 15% de su peso (los resultados están en línea con los de otros ensayos clínicos). Para la semana 72, el grupo que recibió la combinación también perdió más grasa que el grupo que solo recibía semaglutida (45,7% en comparación con 27,8%) y perdió menos masa muscular (2,9% con respecto al nivel de base vs. 7,4%).
La terapia combinada también pareció ser más segura y bien tolerada en general, con el perfil de seguridad en línea con lo que ya se conoce para ambas drogas, incluyendo síntomas gastrointestinales por la semaglutida y calambres musculares por el bimagrumab.
El futuro del tratamiento combinado
Reiteramos que hay poca evidencia de que las GLP-1 arruinen los músculos de los usuarios, al menos no más que lo que sucede al perder peso en general. Incluso si quienes toman estas drogas y se preocupan por la pérdida de masa muscular, mitigar su impacto no requiere de anticuerpos experimentales ya que el entrenamiento de resistencia y el aumento de la ingesta de proteínas son formas probadas de mantener la masa muscular en niveles saludables mientras se pierde peso, por ejemplo.
La terapia “músculozempic” podría ser útil para los que sufren de obesidad y tienen mayor riesgo de perder mucha masa muscular. Mejorar la pérdida de peso y grasa corporal con la terapia con GLP-1 también podría hacer que la combinación sea una opción interesante para algunos. El bimagrumab solamente podría ser un tratamiento viable para bajar de peso (en el ensayo, quienes recibieron la dosis más alta perdieron hasta el 10% de su peso).
Eli Lilly ya está avanzando con un ensayo en Fase II con el bimagrumab y su propia droga tirzepatida para bajar de peso (Zepbound y Mounjaro), que en general es más efectiva que la semaglutida. No es la única compañía que está estudiando estos tratamientos combinados. Por eso estos trabajos de investigación son señal de que se inicia una nueva era en los tratamientos para bajar de peso.