La Edad de Hierro tardía produjo avances enormes en la producción y fabricación de hierro en las diferentes culturas. Los arqueólogos han tenido dificultades para poder determinar la escala exacta y los caminos del comercio del hierro en Europa ya que es un metal que se oxida fácilmente y resulta difícil de fechar. Pero todo eso podría cambiar ahora gracias a un descubrimiento que llamaron “pequeño milagro”.
En la primavera de 2019 unos trabajadores que extraían grava del río en Deinham, municipalidad austríaca junto al río Danubio, notaron que la excavadora sacaba objetos de hierro con doble punta. Informaron a las autoridades, que enviaron a un equipo de expertos para que investigara. Lo que encontraron los arqueólogos les sorprendió: 540 fragmentos de barras de hierro con doble punta, estilo de fabricación de hierro que circuló en grandes áreas durante la Era de Hierro europea. Se publicó ahora un análisis de la colección en Antiquity.

Peter Trebsche, autor principal del trabajo y arqueólogo de la Universidad de Innsbruck de Austria, le dijo a Gizmodo que este ha sido “el mayor descubrimiento en masa de barras de hierro” en Europa Sorprende que esa cantidad de hierro, de casi una tonelada, “fuera transportada en un único cargamento y estuviera disponible para una transacción de intercambio en particular”, añadió.
Tesoros oxidados
Según el trabajo, el tesoro de Deinham consiste de 5440 fragmentos de barras de hierro de doble punta, o bipiramidales También había 90 artefactos más de diferentes períodos, desde el siglo 8 a.C. hasta los años 1900. Trebsche le dijo a Gizmodo que las barras tenían unos 28,5 cm de largo y pesaban entre 1,6 y 2,4 kg. La forma era similar a la de una hoja de sauce, con un extremo en punta y el otro, plano.
“El gran obstáculo era que la mayoría de las barras de hierro todavía estaban cubiertas con grava y arena que no podíamos eliminar. Afortunadamente, casi un tercio de las barras habían quedado limpias al pasar por el proceso de molido de piedras en la planta”.
Con datación de radiocarbono determinaron que las barras de hierro eran del período La Tène (entre 450 y 1 a.C.), que en Europa central y occidental hace referencia a la cultura de la Edad de Hierro, antes de la conquista romana. En este momento el equipo no puede determinar con certeza cómo fue que tal cantidad de hierro acabó en el fondo del Danubio, pero basándose en descubrimientos similares es probable que fueran transportados en barco para comerciar, y que la embarcación se hundiera.

El valor
Otro objetivo del estudio fue calcular el valor de este tesoro de hierro, explicó Trebsche. Las barras de hierro eran semiproductos populares, objetos fabricados en parte que luego se forjarían para acabar como diferentes productos terminados. Eso tiene enormes implicancias para determinar el valor. Por ejemplo, con una tonelada de hierro basta para fabricar unas 500 espadas que pesen en promedio entre 1,5 y 2 kg, según el trabajo.
También, con una tonelada de hierro se podrían producir unos 8.000 clavos de hierro. En teoría, esa cantidad de clavos bastaría para “todo el marco de madera del muro sur” del más cercano oppidum, un tipo de aldea fortificada de la Edad de Hierro en Europa, explican en el trabajo La logística del transporte de tal cantidad de hierro implica que la parte compradora tendría que haber ofrecido una cantidad equivalente de bienes valiosos como una dote, servicio militar, esclavos, ganado u otros metales valiosos como el oro y la plata.

Seguirán investigando
Es evidente que el naufragio representó una enorme pérdida, pero al mismo tiempo, habla de una gran capacidad no solo de producir hierro sino del comercio en las redes de la época, dijo Trebsche.
“Resulta fascinante observara que la monetización facilitó o incluso provocó transacciones a esta escala”, añadió
Debido al tamaño del descubrimiento el equipo sigue trabajando en el análisis de las muestras, ya que hay preguntas sin respuesta, según explicó Trebsche. Por ejemplo, si todas las barras se produjeron en el mismo taller, y cómo obtenían la materia prima. Las respuestas a estas preguntas podrían echar más luz sobre la tecnología y la organización comercial de la época.