Imagen: AP

La periodista Kim Wall fue vista por última vez con vida el pasado 10 de agosto a bordo del submarino privado UC3 Nautilus. Su torso, su cabeza y sus piernas han ido apareciendo en la costa de Copenhague, pero su presunto asesino, el inventor Peter Madsen, no ha confesado hasta ahora que la descuartizó.

Según la policía danesa, Madsen ha cambiado una vez más su declaración para admitir que desmembró el cuerpo de Wall y arrojó las partes al mar. Sin embargo, continúa negando el cargo de asesinato y asegura que la muerte de la periodista fue accidental.

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En su primera versión de los hechos, Madsen sostuvo que había dejado a la periodista en el puerto horas antes de que el submarino se hundiera. Cuando se supo que el hundimiento del submarino había sido intencional, dijo que a Wall se le había caído la escotilla del Nautilus en la cabeza. Pero ahora, una vez hallado el cráneo de la periodista sin signos de que se golpeara accidentalmente, Madsen ha cambiado nuevamente de versión para reconocer que Wall falleció por intoxicación de monóxido de carbono mientras él se encontraba en la cubierta del submarino.

Peter Madsen permanece en prisión preventiva bajo los cargos de homicidio y trato indecente del cadáver de Kim Wall, quien se encontraba haciendo un reportaje sobre el inventor cuando murió. El cadáver de Wall tenía heridas de puñalada en los genitales, por lo que la fiscalía ve indicios de que hubo “un trato genital distinto al coito en circunstancias agravantes”. [vía EFE]