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Ciencia

Por primera vez, la rabia se instaló en un mamífero marino: los lobos marinos de Sudáfrica ya mordieron a 176 personas

Todo empezó, probablemente, con una pelea con un chacal. Y vacunar a dos millones de animales que viven en el mar es casi imposible
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A partir de 2021, en las playas cercanas a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, empezaron a repetirse escenas extrañas. Lobos marinos, animales que suelen ignorar a los bañistas, salían del agua para atacar a personas y perros sin motivo aparente. «Su comportamiento era inexplicable», recordó Gregg Oelofse, gestor costero de la ciudad. Durante años se pensó que la culpa la tenían toxinas de algas. La verdadera causa resultó mucho más inquietante: rabia.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), es la primera vez que se conoce un brote de rabia establecido en una población silvestre de mamíferos marinos, un hecho que el organismo calificó como un cambio sin precedentes en la ecología de esta enfermedad. Desde 2024 se confirmaron más de 100 casos en lobos marinos del Cabo.

Un salto de la tierra al mar

Lobos Marinos En Tierra
© David Vives – Unsplash

La rabia es un virus que puede infectar a cualquier mamífero y que, una vez que aparecen los síntomas, es casi siempre mortal. Normalmente circula entre animales terrestres, como perros, zorros, murciélagos o chacales. Por eso al principio nadie la consideró. «Nadie pensó que pudiera ser rabia», reconoció el investigador Ernest Ngoepe, del Consejo de Investigación Agrícola de Sudáfrica.

Los análisis genéticos indican que el virus probablemente pasó a los lobos marinos desde chacales de lomo negro, quizás a través de una pelea en la costa. A partir de ese único contagio, la enfermedad empezó a transmitirse de un lobo marino a otro por mordeduras y arañazos. Los estudios sugieren que el virus ya circulaba en la población años antes de ser detectado, posiblemente desde alrededor de 2015.

176 personas mordidas

Los ataques llamaron la atención pública en mayo de 2024, cuando varios perros se contagiaron tras ser atacados por lobos marinos en Ciudad del Cabo. Hasta fines de 2025 se registraron al menos 176 personas mordidas en la costa sudafricana, muchas de ellas durante excursiones turísticas para nadar con estos animales, aunque también hubo surfistas, kayakistas y bañistas. En septiembre de 2026, un ejemplar presuntamente rabioso atacó a nueve personas, seis de ellas niños, en la playa de Muizenberg.

Por ahora, ninguna de las personas mordidas murió ni se confirmó un contagio de lobo marino a humano. Los expertos creen que el agua de mar y los trajes de neopreno podrían haber reducido la cantidad de virus transmitida, y las personas mordidas deben recibir de inmediato un tratamiento preventivo con vacunas.

Dos millones de lobos marinos, 3.000 kilómetros de costa

Lobos Marinos En Costa
© Kieran Wood – Unsplash

El problema es la escala. En la región viven unos dos millones de lobos marinos del Cabo, repartidos en unas 40 colonias de cría a lo largo de casi 3.000 kilómetros de costa, desde el sur de Sudáfrica hasta Namibia y el sur de Angola. Ya se confirmaron casos también en Namibia, y los animales pueden recorrer grandes distancias en busca de alimento.

«¿Cómo se vacuna a dos millones de lobos marinos?», planteó Tess Gridley, directora de la organización Sea Search. Las vacunas orales, que funcionaron con zorros en Europa, no sirven aquí, porque estos animales comen presas vivas. Por eso las autoridades apuestan por vacunar solo a los ejemplares acostumbrados a la presencia humana, como los que frecuentan los puertos, y sacrificar a los que muestran síntomas.

¿Puede llegar más lejos?

Lo que más preocupa a los científicos es que el virus alcance a otras especies. Los investigadores mencionan a elefantes marinos, otros lobos marinos y focas de las islas subantárticas y de la Antártida, que en algunos casos también frecuentan las costas del sur de Sudamérica. Aunque no hay indicios de que eso esté ocurriendo, la Organización Mundial de Sanidad Animal pide reforzar la vigilancia en mamíferos marinos de todo el mundo y recuerda que la mejor prevención sigue siendo vacunar a los perros, el origen de la mayoría de los casos de rabia.

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