Imagen: Lucasfilm.

The Last Jedi vio nacer una nueva criatura adorable en el universo de Star Wars, los Porg. Estas aves extrañas de ojos enormes que recuerdan a los pingĂŒinos abundan en Ahch–To, el planeta en el que se encuentra Luke Skywalker, y fueron creadas por culpa de un ave del mundo real.

Aviso: este artĂ­culo no contiene spoilers de The Last Jedi.

Los ames o los odies, los Porgs se roban parte del show durante los primeros minutos de The Last Jedi, pero la razĂłn de su creaciĂłn no tiene que ver con vender mĂĄs figuritas de acciĂłn o peluches. Los Porgs nacieron porque la regiĂłn en la que grabaron parte de la pelĂ­cula es habitada por un ave real cuya existencia tenĂ­an que justificar en el mundo de Star Wars.

Boceto de los Porgs. (Imagen: Lucasfilm)

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La primera vez que vimos ese planeta en el que se encontraba retirado (y escondido) Luke Skywalker fue en la escena final de The Force Awakens. Esa secuencia fue grabada en la isla Skellig Michael de Irlanda, y durante el primer encuentro de Luke y Rey se veĂ­an al fondo aves volando. SegĂșn comenta Jake Lunt, diseñador de Lucasfilm, era imposible grabar en la isla sin que se viera un ave volando o posada en la distancia:

“Rian Johnson fue a grabar en la isla Skellig Michael, la isla real que usamos para crear Ahch–To, y la encontró llena de frailecillos. [La isla] es una reserva natural y mires a donde mires encontrarás ciento de estas aves”.

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El ave que habita la isla es el frailecillo, el cual luce asĂ­:

El frailecillo. (Foto: Richard Bartz / Wikimedia Commons)

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Rian Johnson, director de la pelĂ­cula, tenĂ­a que tomar una decisiĂłn: o eliminaba los cientos de frailecillos mediante ediciĂłn digital, o los integraba de algĂșn modo en la pelĂ­cula. Es asĂ­ como Lunt se vio en la tarea de diseñar un ave alienĂ­gena para camuflar a los frailecillos. Durante su diseño Lunt considerĂł varios colores, incluyendo algunos mĂĄs vivos y exĂłticos como el azul, pĂșrpura o el verde, pero al final los Porgs terminaron siendo esas adorables criaturas (o insoportables, dependiendo de quien preguntes) que vemos en la pelĂ­cula.

De este modo, cada vez que vemos un ave volar en la escena final de The Force Awakens o durante todas las escenas en Ahch–To en The Last Jedi, lo que vemos es un frailecillo. Cuando las tomas incluyen acercamientos del ave, esos son Porgs.

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AsĂ­ de horribles son los Porgs bebĂ©s, segĂșn los juguetes oficiales de Star Wars. (Imagen: Bob Al–Greene/Twitter)

Los Porgs no fueron creados como criaturas digitales sino como maquetas mecĂĄnicas reales, lo que supuso una verdadera pesadilla al grabar, segĂșn comentĂł Johnson.

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Afortunadamente, las terrorĂ­ficas monjas focas que cuidan el planeta de Ahch–To no estĂĄn inspiradas en ningĂșn habitante real de la isla Skellig Michael.