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Ciencia

Por qué existen varios Polos Norte y no es tan fácil decir cuántos hay realmente

Cuando pensamos en el Polo Norte imaginamos un único punto perdido entre el hielo del océano Ártico. Sin embargo, dependiendo de si hablamos de geografía, magnetismo, astronomía o clima, existen varias formas distintas de definirlo. Algunas incluso cambian de posición con el paso del tiempo.
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El Polo Norte parece una de esas referencias geográficas imposibles de confundir. Está arriba en los mapas, a 90 grados de latitud norte y rodeado por el océano Ártico.

Pero la realidad es bastante más complicada. La exploradora y climatóloga británica Felicity Aston explica que pueden existir “muchos polos norte” dependiendo de qué característica de la Tierra se utilice para definirlos.

Los dos principales son el Polo Norte geográfico y el Polo Norte magnético, aunque no son los únicos.

El Polo Norte geográfico es el que todos conocemos

La Tierra gira alrededor de un eje imaginario que atraviesa el planeta de norte a sur.

El punto donde ese eje cruza la superficie en el hemisferio norte es el Polo Norte geográfico. Está situado a 90 grados de latitud norte, en medio del océano Ártico, y es el lugar donde convergen todos los meridianos. A diferencia de otros polos, su posición se considera fija dentro del sistema geográfico utilizado para representar el planeta.

Eso no ocurre con el Polo Norte magnético.

El Polo Norte magnético está en movimiento

Nuestro planeta genera un enorme campo magnético debido principalmente al movimiento de materiales conductores en su núcleo externo.

El Polo Norte magnético corresponde al lugar donde las líneas del campo magnético terrestre apuntan verticalmente hacia abajo. Es también la referencia hacia la que tienden a orientarse las brújulas. Pero el interior de la Tierra está en constante movimiento y, como consecuencia, el campo magnético cambia. Por eso el Polo Norte magnético se desplaza.

Durante mucho tiempo permaneció en el Ártico canadiense, pero en las últimas décadas avanzó rápidamente hacia Siberia. En torno a 2019 llegó a desplazarse aproximadamente entre 50 y 60 kilómetros por año.

Además, los polos magnéticos de la Tierra pueden incluso intercambiar posiciones.

Los registros paleomagnéticos muestran que estas inversiones han sucedido numerosas veces durante la historia del planeta. La última inversión completa ocurrió hace aproximadamente 780.000 años.

Existe también un Polo Norte geomagnético

El Polo Norte geomagnético no es exactamente el mismo que el magnético.

Se obtiene utilizando una representación simplificada del campo magnético terrestre, como si nuestro planeta fuera un enorme imán de barra perfectamente ordenado. La realidad es mucho más compleja, pero ese modelo resulta útil para determinados cálculos científicos y simulaciones.

Por eso puede hablarse simultáneamente de un Polo Norte magnético real y de otro geomagnético calculado.

También hay polos definidos por el frío y la distancia

Las definiciones se vuelven todavía más variadas cuando abandonamos el magnetismo.

El llamado Polo Norte del frío hace referencia a uno de los lugares habitados con temperaturas más extremas del hemisferio norte. Habitualmente se relaciona con Oimiakón, en Siberia. Existe además el Polo Norte de inaccesibilidad, ubicado en el océano Ártico y definido como el punto situado a mayor distancia de tierra firme. Y los astrónomos utilizan otro concepto: el Polo Norte celeste.

Este es el punto imaginario del cielo hacia el que apunta el eje de rotación terrestre. Actualmente se encuentra muy cerca de Polaris, conocida precisamente como la Estrella Polar.

Llegar al Polo Norte tampoco significa encontrar una señal

Incluso cuando se habla exclusivamente del Polo Norte geográfico, localizarlo físicamente tiene sus dificultades. No existe allí una montaña, una isla o una estructura permanente que indique el punto exacto.

El Polo Norte está situado sobre hielo marino en constante movimiento. Por eso, quienes intentan alcanzarlo deben utilizar sistemas de navegación para determinar cuándo han llegado exactamente a los 90 grados de latitud norte. La paradoja es que, una vez allí, cualquier dirección que se tome conduce hacia el sur.

Así que preguntar cuántos Polos Norte existen no tiene una única respuesta. Todo depende de qué estemos midiendo: la rotación del planeta, su campo magnético, el cielo, la temperatura o incluso la distancia respecto a tierra firme.

 

 

Fuente: BBC News.

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