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Ciencia

Un misterioso hallazgo submarino en India lleva más de 20 años alimentando la teoría de una civilización perdida

A comienzos de siglo, investigadores indios detectaron extrañas formaciones geométricas bajo las aguas del golfo de Khambhat y recuperaron objetos de gran antigüedad. La posibilidad de que allí exista una ciudad de unos 9.000 años dio la vuelta al mundo, pero dos décadas después la evidencia sigue sin demostrarlo.
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A unos 20 kilómetros de la costa de Gujarat, en el oeste de India, existe uno de los hallazgos submarinos más polémicos de las últimas décadas.

Entre 1999 y 2000, científicos del National Institute of Ocean Technology de India detectaron mediante sonar una serie de formas geométricas bajo las aguas del golfo de Khambhat, antiguamente conocido como golfo de Cambay.

Las señales aparecieron a profundidades de entre 20 y 40 metros y parecían distribuirse alrededor de antiguos canales fluviales.

La posibilidad de que se tratara de construcciones humanas abrió inmediatamente una pregunta mucho más espectacular: ¿podría haber allí restos de una civilización anterior a la del valle del Indo?

Unas imágenes de sonar desataron el misterio

Los estudios iniciales identificaron estructuras que algunos investigadores interpretaron como posibles basamentos de viviendas y otras construcciones.

Una respuesta oficial del Gobierno de India de 2002 describió una zona de aproximadamente nueve kilómetros donde el sonar había detectado objetos geométricos que parecían artificiales.

Sin embargo, el propio documento advertía que todavía era necesario realizar investigaciones adicionales antes de determinar su origen y antigüedad. Posteriormente se recuperaron diversos materiales del fondo marino mediante dragado.

Entre ellos había fragmentos de cerámica, piedras, restos orgánicos y una pieza de madera que terminó convirtiéndose en la protagonista de toda la historia.

Un misterioso hallazgo submarino en India lleva más de 20 años alimentando la teoría de una civilización perdida)
© Mysterious Crime – Youtube.

La pieza que dio origen a los 9.500 años

La madera fue sometida a datación por radiocarbono y arrojó una antigüedad cercana a los 9.500 años. Si esa fecha pudiera asociarse directamente con una ciudad construida por seres humanos, las implicaciones serían enormes.

La civilización urbana del Indo alcanzó su gran desarrollo mucho después, alrededor del tercer milenio antes de nuestra era.

El problema es que la madera no fue encontrada dentro de una estructura mediante una excavación arqueológica controlada. Fue recuperada mediante dragado en una zona sometida a fuertes corrientes.

Por lo tanto, su antigüedad permite conocer cuándo creció ese árbol, pero no demuestra cuándo se construyeron las supuestas estructuras ni siquiera que ambos elementos estén relacionados.

¿Ciudad submarina o formaciones naturales?

Ese es precisamente el núcleo del debate.

Las formas detectadas mediante sonar pueden parecer regulares, pero interpretar una imagen acústica del fondo marino no equivale a excavar una pared, una calle o un edificio.

También existe discusión sobre algunos objetos inicialmente identificados como herramientas o piezas trabajadas. Investigadores críticos han propuesto que varias podrían ser geofactos: piedras modificadas naturalmente por procesos geológicos y no por seres humanos.

Por eso, pese a que durante años se habló de una “ciudad perdida”, no existe consenso arqueológico que permita afirmar que bajo Khambhat haya una metrópolis de 9.000 años.

Lo que sí sabemos ocurrió bajo esas aguas

La posibilidad de encontrar antiguos paisajes habitados en esta región no es absurda.

Tras la última glaciación, el aumento global del nivel del mar inundó grandes extensiones costeras que anteriormente estaban emergidas. Eso significa que zonas hoy situadas bajo el agua pudieron formar parte de antiguos valles o costas habitables.

Lo que sigue sin demostrarse es que las formaciones concretas detectadas en Khambhat correspondan a una ciudad construida por una civilización avanzada.

Más de dos décadas después del descubrimiento, el misterio continúa precisamente por eso: hay señales intrigantes bajo el mar, materiales antiguos y un paisaje que alguna vez estuvo expuesto, pero todavía falta la prueba arqueológica que permita convertir una hipótesis extraordinaria en una ciudad perdida.

 

 

Fuente: Futura Science.

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