Imagen: Flickr

Hasta hace unos a√Īos la escena pod√≠a ser familiar para cualquier persona alojada en un hotel a altas horas de la madrugada. Te levantas muerto de sed, las tiendas est√°n cerradas y se te ha olvidado comprar agua, pero ah√≠ est√° el mini bar en la esquina esperando a ser abierto. El mini bar‚Ķ y sus precios.

Hablamos de esas peque√Īas neveras que a√ļn acompa√Īan a muchas habitaciones de hotel. Es muy posible que todos hayamos estado tentados alguna vez a beber o comer un snack sin salir de la habitaci√≥n, algo que en nuestra mente se traduce en una cuesti√≥n de conveniencia, aunque luego se nos quitaran las ganas cuando ve√≠amos los precios de los art√≠culos.

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Que recuerde, he llegado a ver botellas de agua (sin gas) peque√Īas, de menos 33 ml, al precio de un postre en un buen restaurante. Y claro, trat√°ndose de agua, te sientes estafado. Los snacks, como chocolatinas o bolsas de patatas, igual, como si estuvieras probando un producto gourmet, aunque al final sea una marca blanca del supermercado m√°s cerca que haya. ¬ŅCu√°l es la raz√≥n de que los minibares de los hoteles sean tan caros?

Nacimiento del mini bar

Mini bar del Grand Hyatt. Wikimedia Commons

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El nacimiento de este elemento tan peculiar naci√≥ en los a√Īos 60, cuando la empresa alemana Siegas lo patent√≥. Aquello fue un √©xito instant√°neo, sobre todo para los hoteles de lujo, quienes adoptaron r√°pidamente una interesante opci√≥n de sumar dividendos ofreciendo al cliente una nueva ‚Äúnecesidad‚ÄĚ sin salir de la cama.

Los primeros en integrarlo fueron las suites del Hotel Madison de Washington en 1963. En muy poco tiempo, los minibares se convirtieron en un gran beneficio, y eso a pesar de los altos márgenes. Daba igual, los huéspedes se entregaban a los aperitivos y bebidas que habían en ese lujo cuadriculado que ofrecía el hotel.

Poco despu√©s, en 1974, el Hong Kong Hilton se convirti√≥ en el primer hotel en incluir un mini bar ‚Äúprovisto de bebidas alcoh√≥licas‚ÄĚ en cada una de sus 840 habitaciones, y aquello result√≥ ser de lo m√°s lucrativo: las ventas de bebidas en la habitaci√≥n se dispararon un 500% y los ingresos totales de la compa√Ī√≠a se incrementaron en un 5%.

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Fue tal la fiebre, que el equipo ejecutivo del Hilton integr√≥ minibares en todas sus ubicaciones en el mundo. Al final de la d√©cada, la mayor√≠a de las habitaciones de hotel de 4 y 5 estrellas albergaban un mini bar. ¬ŅY a qu√© demonios se deben esos precios?

Razonamiento de un hotel para poner esos precios

Imagen: Courier Mail

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En primer lugar, porque los hoteles pueden hacerlo. Todo est√° estudiando, y mientras m√°s ‚Äúd√©bil‚ÄĚ sea la persona, m√°s le costar√° resistirse a la tentaci√≥n. Los art√≠culos est√°n convenientemente ubicados en la habitaci√≥n, dir√≠amos que incluso cuando llega la noche, la nevera luce resplandeciente. Adem√°s, no tienes que ponerte los pantalones y salir fuera para encontrar una tienda y conseguir una bebida o algo para comer.

Sin embargo, el alto precio tambi√©n est√° estudiado para a√Īadir en la ecuaci√≥n la posibilidad de que optes por una alternativa que para el propio hotel podr√≠a ser muchos m√°s lucrativa: que bajes a comer algo al bar o restaurante del establecimiento. Dependiendo de la hora, pueden ser los √ļnicos lugares abiertos para ‚Äúpicar‚ÄĚ algo.

Otra raz√≥n de los altos precios se debe a la √©poca en que las empresas eran m√°s indulgentes con las cuentas de gastos. Daba igual que una bolsa de cacahuetes fuera de 6 euros, porque era amortizada en la factura por el trabajador, y la compa√Ī√≠a lo reembolsar√≠a sin problema alguno.

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Caída del mini bar

Imagen: Wikimedia Commons

Sin embargo, mientras que los hoteles han hecho grandes beneficios con los minibares en el pasado, las cosas han cambiado bastante. Los hoteles dicen que ahora mismo son una fuente de p√©rdidas, incluso con los precios exorbitantes de sus productos. ¬ŅLa raz√≥n? Varias.

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En primer lugar, el robo. La gente toma los artículos o no termina pagando por ellos, incluso cuando se facturan. Otros reemplazan el licor de turno con agua o por un artículo más barato.

Otro problema viene del precio para reaprovisionar los artículos o reemplazar los que han expirado. Los hoteles tienen que tirar artículos que han ido más allá de su fecha de vencimiento, y eso sale a pérdida.

Imagen: Wikimedia Commons

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Por √ļltimo y quiz√°s m√°s importante, a los costes tambi√©n se suma el empleado cuyo trabajo consiste en revisar los minibares de cada habitaci√≥n todos los d√≠as para determinar lo que se tom√≥ y qu√© poner de nuevo. Por ejemplo, en un hotel con 200 habitaciones, y con un miembro del personal gastando 5 minutos por habitaci√≥n, en el mejor de los casos tomar√≠a m√°s de 15 horas horas para reponer o revisar cada habitaci√≥n.

Además, esto no tiene en cuenta el tiempo que se tarda en ir de habitación en habitación o cualquier descanso durante el día. Esto se convierte en otro gasto para algo que no termina de hacer el dinero que el hotel espera.

Por estas razones, actualmente la mayor√≠a de los hoteles est√°n optando por sustituir el famoso mini bar por m√°quinas expendedoras en las plantas. Otros hoteles con mini bar han tratado de automatizarlas para reducir los gastos de personal, de manera que son capaces de detectar autom√°ticamente lo que se ha tomado y a√Īadir a la factura del cliente. Sea como fuere, parece que la edad de oro del mini bar ya pas√≥. [Wikipedia, The Atlantic, Priceonomics]