Imagen: Pixabay

Casi todos los que tenemos o hemos tenido mascotas en casa conocemos algunos de los riesgos a los que se pueden enfrentar. La mayoría de estos llegan por la alimentación, productos que sabemos que les van a sentar mal al estómago. Pues bien, aquí viene uno que quizás no conocías: las toallitas de secadora.

Si no conoc√≠as este tipo de toallitas no tienes de qu√© preocuparte. Se trata de un producto que comenz√≥ a utilizarse en los a√Īos 70, y que hoy todav√≠a se usa en muchos hogares. Se introducen con la ropa en la secadora para darle frescor y reducir la adherencia est√°tica.

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Ocurre que la ropa y las toallitas suelen terminar en una misma cesta, la misma que utilizan en muchas ocasiones los perros o gatos para recostarse y relajarse. El problema, como explican en la página Spruce, viene dado porque estas toallistas están infundidas con productos químicos activados por el calor de un secador.

El acetato de bencilo, el alcanfor y el cloroformo suelen estar presentes, y todos ellos pueden presentar graves problemas para las mascotas que entran en contacto con las toallitas o las mastican e ingieren. Los s√≠ntomas pueden ser desde una simple irritaci√≥n de la piel, a sist√©micos, como edema pulmonar y problemas renales. La resistente tela de una toallita tambi√©n plantea un problema, ya que no se descompondr√° en el tracto digestivo de un animal y a¬†veces es necesario una cirug√≠a para eliminar los bloqueos causados ‚Äč‚Äčpor este tipo de materiales.

De hecho, desde Spruce también indican que, contrario a lo que recomiendan en muchas webs, no es nada aconsejable acicalar a las mascotas recogiendo pieles errantes con las toallitas. Los productos químicos de estas se pueden quedar en el pelaje, sustancias que luego las mascotas pueden ingerir lamiendo. [Spruce]