Un grupo de cient√≠ficos australianos trata de desentra√Īar el misterio en torno a la inusual muerte de un tibur√≥n blanco de unos tres metros. El animal fue marcado con un transmisor como parte de un estudio a gran escala sobre los h√°bitos de estos depredadores. Dos a√Īos despu√©s, el transmisor del tibur√≥n apareci√≥ en una playa. Los datos que registr√≥ el dispositivo sugieren que el tibur√≥n fue devorado.

Al analizar los datos de la baliza, el equipo del productor de documentales Dave Riggs encontr√≥ dos cifras muy inusuales. En cuesti√≥n de segundos, el dispositivo de se√Īalizaci√≥n que el animal llevaba implantado indic√≥ un brusco descenso de 580 metros en la profundidad. Simult√°neamente, la temperatura alrededor del aparato subi√≥ de 8 grados a 25. Los investigadores aseguran que esa temperatura solo puede alcanzarse dentro de otro ser vivo.

La sonda registró esa temperatura durante ocho días antes de volver a la superficie del agua, y acabar en la playa donde la encontraron. Los tiburones blancos apenas tienen enemigos naturales. La orca es uno de los pocos de los que se tiene constancia de que hayan atacado a tiburones blancos. Otra posible respuesta es un cachalote. Aunque estos cetáceos se alimentan principalmente de calamares, en ocasiones atacan algunas especies de tiburones.

Ni la orca ni el cachalote tienen una anchura de mand√≠bulas lo bastante grande como para devorar entero a un tibur√≥n de tres metros. Aunque el incidente permite so√Īar con enormes depredadores desconocidos, lo cierto es que basta un mordisco afortunado para arrancar justo el pedazo del cuerpo del tibur√≥n que contiene la baliza de seguimiento. Riggs y el resto de investigadores siguen tratando de averiguar m√°s detalles de este fascinante caso. [v√≠a Smithsonian]

ACTUALIZADO: Misterio resuelto: este es el depredador.

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