Foto: Getty

Es algo que hemos o√≠do mil y una veces. No hay que dejar nuestras tarjetas bancarias cerca de los tel√©fonos m√≥viles porque estos las ‚Äúdesmagnetizan‚ÄĚ dej√°ndolas inservibles. ¬ŅQu√© hay de cierto en ese mito moderno? La respuesta depende de varias cosas, pero sobre todo, del tipo de tarjeta.

Advertisement

Cuestión de magnetismo

Las bandas oscuras de nuestras tarjetas están formadas por una matriz de partículas ferromagnéticas incrustadas en un soporte de resina y alineadas de una manera determinada mediante magnetismo. Podemos pensar en ello como si fuera una especie de código de barras hecho de un fino polvo metálico. Las partículas forman líneas y estas codifican nuestros datos, sean los de la cuenta corriente o nuestra ficha de socios en una tienda.

Las bandas de una banda magnética, vistas de cerca mediante un dispositivo magneto-óptico CMOS-MagView. Foto: Wikipedia

Advertisement

Lo primero a tener en cuenta es que la banda magn√©tica de las tarjetas es eso, magn√©tica. Suena a perogrullada, pero sirve para descartar todas las leyendas urbanas sobre si la desmagnetizaci√≥n se produce solo cuando el tel√©fono hace una llamada, cuando recibe un mensaje o cuando est√° conectado a una red WiFi. Las part√≠culas de la banda magn√©tica est√°n alineadas mediante magnetismo, y solo un campo magn√©tico lo bastante fuerte puede moverlas. Ahora bien ¬ŅLos tel√©fonos tienen imanes?

El altavoz de un IPhone 6. Foto: iFixit

La respuesta es s√≠, pero probablemente no d√≥nde crees. El im√°n m√°s relevante que puede encontrarse en un smartphone est√° en el altavoz interno. En teor√≠a, el campo magn√©tico de este componente podr√≠a servir para da√Īar una tarjeta bancaria, pero aqu√≠ es donde entra en juego un segundo dato: la coercividad de la tarjeta.

Advertisement

¬ŅBanda negra o banda marr√≥n?

Las tarjetas bancarias actuales son de dos tipos: de alta coercividad (Hico) y de baja coercividad (Loco). Las primeras suelen estar hechas de materiales como la ferrita de bario, y las segundas se componen de óxido de hierro. Es fácil distinguirlas a simple vista porque, salvo que el fabricante haya querido darles un tinte diferente por motivos estéticos, las de alta coercividad son negras, y las de baja coercividad son marrón oscuro.

Advertisement

Si echas un vistazo a tu cartera, descubrirás que todas tus tarjetas importantes (como las del banco o la tarjeta sanitaria) tienen la banda negra. Por su parte, las tarjetas menos relevantes, como las de fidelización del supermercado o la tarjeta del hotel en que te alojas, tienen la banda marrón.

La diferencia fundamental entre unas y otras es que las de baja coercividad se codifican mediante un campo magnético de baja intensidad, mientras que las de alta coercividad se codifican con un campo magnético mucho más fuerte. A resultas de ello, las de alta coercividad necesitan un campo magnético también mucho más fuerte para que sus datos resulten alterados.

Las tarjetas de hotel son m√°s susceptibles de perder los datos por da√Īo f√≠sico. Foto: Ariel Schlesinger

Advertisement

La cuestión es que los campos magnéticos de los smartphones sencillamente no tienen la fuerza suficiente como para modificar una banda magnética. En Questline explican lo siguiente:

En general, hace falta un campo magn√©tico de 1.000 gauss para alterar la banda magn√©tica de una tarjeta. Por ponerlo en perspectiva, una m√°quina de resonancia magn√©tica emite un campo de 15.000 gauss. La intensidad del campo magn√©tico de los imanes t√≠picos que encontramos en casa no suele superar los 100 gauss. El campo magn√©tico de un smartphone tiene entre 1,2 y 10 miligauss. En otras palabras, es extremadamente improbable que una tarjeta se pueda da√Īar solo por estar en contacto con un smartphone.

En resumidas cuentas: ¬ŅPuede un m√≥vil desmagnetizar una tarjeta con banda magn√©tica hasta dejarla inservible? La respuesta gen√©rica es no. Quiz√° podr√≠a ocurrir con una tarjeta de baja coercividad como las de los hoteles, pero a d√≠a de hoy no hay pruebas al respecto m√°s all√° de las personas que juran que les ha ocurrido.

Advertisement

En la mayor√≠a de estos casos, lo que ocurre es que la banda magn√©tica recibe un da√Īo f√≠sico por culpa de un lector sucio o por llevarla suelta en el bolsillo. En ocasiones, hasta un leve ara√Īazo que pasa desapercibido a simple vista puede producir un error en los datos codificados en la banda.

Una tecnología en extinción

Foto: Evgeny Atamanenko / Shutterstock

Advertisement

De hecho, la banda magn√©tica es una especie condenada a extinguirse. A d√≠a de hoy ha sido ampliamente superada por los chips RFID de las tarjetas modernas, que ofrecen mayor seguridad a la hora de almacenar nuestros datos, y no requieren deslizar la tarjeta para leerla (basta con acercarla), por lo que son menos sensibles al da√Īo f√≠sico.

Un √ļltimo apunte. Los smartphones no pueden da√Īar una tarjeta bancaria, pero los imanes s√≠, si son lo bastante potentes. Todo depende de cu√°nto tiempo pase junto al campo magn√©tico y lo que movamos este. En general, mejor alejar las tarjetas de los imanes, pero es seguro llevarlas con el smartphone siempre y cuando no las rallemos.