En los últimos seis años al menos, se ha hablado del misterio del aumento de casos de cáncer de colon en personas jóvenes. Los investigadores médicos no logran detectar la causa precisa, aunque tienen una cantidad de potenciales sospechosos como los alimentos ultraprocesados, los microplásticos, y los antibióticos, entre muchos otros.
Sin embargo, a juzgar por un nuevo estudio basado en décadas de casos entre 1990 y 2023 en la base global de datos GBD (Global Burden of Disease) de 2023, se logró identificar a al menos uno de los culpables en este incremento de casos: el alcohol. Los investigadores de la Facultad Miller de Medicina, de la Universidad de Miami, encontraron que el cáncer colorrectal era la causa más común de las muertes por cáncer “atribuible al consumo de alcohol” en varones estadounidenses de entre 20 y 54 años. En el caso de las mujeres, era la segunda causa más común, después del cáncer de mama.
Lo sobresaliente es que se trató de uno de los muchos descubrimientos en el análisis de los investigadores. Hallaron que las muertes por cáncer atribuible al alcohol en todas las categorías estudiadas, eran más del doble que hace treinta años, de unas 11.400 muertes al año en 1990 a más de 23.100 en 2023.
“Lo que más sorprendió fue el alcance del potencial impacto del alcohol en los diferentes tipos de cáncer”, declaró el hematólogo y oncólogo Chinmay Jani, autor responsable de la comunicación del trabajo.
“Aunque la relación del alcohol con el cáncer de hígado se reconoce desde hace tiempo, su contribución a otros cánceres como el colorrectal, el de esófago, de mama, de páncreas y de próstata no tiene tanta difusión en el público general”, señaló Jani.
Uno de los principales carcinógenos
A pesar de que la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer lo ha categorizado como carcinógeno del Grupo 1, el alcohol logra eludir el conocimiento del público en cuanto a los riesgos si se lo compara con otros carcinógenos del Grupo 1 como el tabaco y el amianto.
Por esta razón, el médico Vivek Murthy, que encabezó el sector de la salud con los presidentes Obama, Trump y Biden, insistió el año pasado que en las etiquetas de los productos alcohólicos que se venden en el país se incluyeran advertencias (el Congreso no demostró mucho interés en aprobar la ley que se requiere para implementar la idea).
Incluso una cantidad modesta de alcohol parece tener vinculación con el aumento del riesgo de tener cáncer, señalaron Jani y sus coautores. Su estudio destacó investigaciones anteriores que indicaban que la ingesta de 5 a 15 gramos de alcohol por día aparecía vinculada a un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama en las mujeres, y eso cabe dentro de la definición gubernamental de “un trago estándar”.

Además, Jani señaló que los hallazgos específicos de este estudio en cuanto a las muertes por cáncer en personas jóvenes, de entre 20 y 54 años, parece indicar que hay un vínculo fuerte entre el consumo de alcohol y el aumento de los casos de cáncer colorrectal, según sus datos. Otros estudios recientes, de este año, hallaron que casi la mitad de todos los nuevos casos de cáncer colorrectal se diagnostican ahora en adultos de menos de 65 años. Los millenials nacidos cerca de 1990 tienen ahora el doble de chances de contraer esta forma de cáncer, según un estudio, en comparación con las personas nacidas alrededor de 1950 (Baby Boomers).
Otra ronda más
“Aunque no se conoce todavía cuál es la dosis baja más segura, este estudio sugiere que si se reduce el consumo a la cantidad más baja posible para cada persona se podría disminuir el impacto en el riesgo de cáncer y la salud en general”, afirmó Jani.
Se requerirá otra ronda de estudios para determinar con mayor claridad cuál sería esa dosis baja segura, en particular debido a las limitaciones que tiene la base de datos GBD. Jani y sus coautores reconocen en su estudio, publicado este mes de septiembre en The Lancet Regional Health-Americas, que la base de datos no registra detalles de los pacientes como raza, etnia y otros factores que podrían vincular estas muertes por cáncer a otros riesgos concomitantes. Los investigadores indicaron que el riesgo de cáncer acentuado por “factores socioeconómicos y estructurales» es una categoría que la base de datos GBD no contiene, por ejemplo.
Pero para el autor principal del estudio, el oncólogo Gilberto Lopes, hay también una virtud democratizante en que la gran base de datos no incluya tales detalles.
“Lo que importa es que el estudio deja en claro que el riesgo de cáncer relacionad
o con el consumo de alcohol no se limita a una sola enfermedad ni a un solo grupo de personas”, declaró Lopes.