Ford promete una revolución. La compañía planea hacer un gran anuncio el 11 de agosto sobre el futuro de sus vehículos eléctricos, un evento que presenta como un auténtico “momento Model T”.
En una entrada de blog, Ford invocó el espíritu de su creación más icónica, el auto que “puso al mundo sobre ruedas” al hacer que el transporte fuera “accesible para las masas”. El mensaje es claro: Ford cree estar a punto de lanzar un vehículo eléctrico innovador que sea potente y, lo más importante, asequible. Pero, ¿cuál será?
Una nueva pista, revelada por el sitio Ford Authority, sugiere que la revolución futurista de Ford estará impulsada por un fantasma de su pasado. Pocos días antes del gran anuncio, la compañía registró la marca “Ranchero” para su uso específico en “vehículos eléctricos”, concretamente “camionetas pickup”.
Para Ford, se trata de una estrategia conocida. La empresa ha perfeccionado el arte de rescatar nombres emblemáticos de su historia para vender un futuro eléctrico radicalmente distinto. Lo hizo con el Mustang Mach-E, sorteando la indignación de los puristas hasta convertirlo en un SUV eléctrico superventas. Repitió la jugada con la F-150 Lightning, otorgando a su camioneta más reconocida un nuevo papel como modelo eléctrico insignia. Y con la Maverick, revivió otro clásico para seducir a una nueva generación de compradores.
El registro de la marca Ranchero indica que Ford está listo para hacerlo otra vez, pero esta vez con apuestas aún más altas. La compañía promete “vehículos eléctricos revolucionarios” fabricados en Estados Unidos. Según informes, Ford está desarrollando una plataforma eléctrica de bajo costo que servirá de base para varios modelos futuros, comenzando por una pickup de tamaño mediano. Esta estrategia podría darle a Ford una ventaja en la batalla por la asequibilidad de los EV, un desafío que ni siquiera Tesla ha resuelto del todo.
El nombre Ranchero no se ve en las carreteras de Estados Unidos desde 1979, pero su historia no se parece a nada más en la gama de Ford. Lanzado en 1957, el modelo original borraba las líneas entre auto y camioneta, ofreciendo la comodidad y el estilo de un sedán con la practicidad de una caja de carga. Rápidamente ganó seguidores entre agricultores, trabajadores y surfistas californianos por igual.
Compitió directamente con el Chevrolet El Camino, formando parte de una ola de llamados “híbridos auto-camioneta” que trazaban su linaje hasta los “utes” australianos de la década de 1930, vehículos multipropósito capaces de transportar fardos de heno por la mañana y llevar pasajeros a la iglesia por la tarde.
Un “momento Model T” para la era eléctrica
Ford apuesta claramente al simbolismo. En su publicación, el equipo de patrimonio de la compañía evocó el nacimiento del Model T, el auto de 1908 que puso al mundo sobre ruedas al hacer que el transporte personal fuera accesible para las masas. Nacido en secreto en el tercer piso de la planta Piquette de Ford, el Model T fue diseñado para ser universal: asequible, reparable y adaptable para todo, desde escalar Pike’s Peak hasta funcionar como motonieve. Ford asegura que quiere recrear ese avance, esta vez con vehículos eléctricos.
“Ahora Ford regresa a sus raíces para otro momento Model T”, escribió la compañía. “Los líderes de Ford compartirán más sobre nuestros planes para diseñar y ensamblar vehículos eléctricos revolucionarios en Estados Unidos.”
Si el Ranchero forma parte de esa visión, podría devolver la practicidad y personalidad del híbrido auto-camioneta a una nueva generación. Esta vez impulsado por electrones y no por gasolina. Y si la historia sirve de guía, la versión eléctrica del Ranchero podría unir trabajo y ocio en un mercado donde la mayoría de las pickups eléctricas todavía priorizan el tamaño y el lujo, por encima de la versatilidad y el precio.