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Ciencia

Tres erupciones en 75 años le cambiaron el mapa a La Palma para siempre: un estudio midió el terreno nuevo que generaron, casi 1.900 hectáreas

La lava no solo arrasa con lo que encuentra a su paso. También construye, y ese terreno nuevo terminó siendo tan relevante para la ciencia como la propia destrucción que dejó atrás
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Coincidiendo con el quinto aniversario del inicio de la erupción de Tajogaite, un equipo del grupo de investigación Geomorfología, Territorio y Paisaje en Regiones Volcánicas (Geovol) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) analizó cómo tres erupciones distintas (San Juan, en 1949; Teneguía, en 1971; y Tajogaite, en 2021) transformaron el paisaje de la isla de La Palma a lo largo de 75 años. El estudio, publicado en la revista científica Vegueta, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, contó también con la participación de investigadores de la Universidad de Salamanca y del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), según Atlántico Hoy.

Casi 1.900 hectáreas de paisaje nuevo

La Palma
© Florian – Unsplash

Para reconstruir el impacto acumulado de los tres episodios eruptivos, el equipo combinó ortofotografías aéreas, cartografía histórica y trabajo de campo directo sobre el terreno. El resultado fue una cifra contundente: en conjunto, las tres erupciones afectaron a cerca de 1.900 hectáreas de la isla, alterando de forma directa su relieve, su cobertura vegetal y los usos del suelo en esas zonas.

Lo que la lava destruye y lo que crea al mismo tiempo

Los resultados confirman lo esperable en cuanto a destrucción: las erupciones arrasaron cultivos, viviendas e infraestructuras a su paso. Pero el estudio pone el foco, sobre todo, en la otra cara del proceso: esas mismas coladas también dieron origen a nuevas formaciones geológicas, entre ellas conos volcánicos, hornitos, tubos lávicos, campos de lava y fajanas (las plataformas de terreno nuevo que se forman cuando la lava llega al mar y se solidifica), que en algunos tramos llegaron a ampliar la superficie física de la isla.

Ecosistemas que ya empezaron a recuperarse

Ecosistemas La Palma
© Florian – Unsplash

Entre los hallazgos más destacados del trabajo figura la capacidad de recuperación de los ecosistemas asentados sobre estos paisajes volcánicos: pese a la magnitud de la destrucción inicial, los investigadores documentaron señales concretas de regeneración natural en distintos sectores afectados por las tres erupciones analizadas, un proceso que se extiende a lo largo de años y décadas después de que la actividad eruptiva cesa por completo.

Por qué esto importa más allá de la ciencia

Rafael Ubaldo Gosálvez Rey, director de Geovol-UCLM, explicó que, cinco años después de Tajogaite, el equipo cuenta hoy con «una perspectiva excepcional para comprender no sólo los efectos destructivos de una erupción, sino también su capacidad para generar nuevos paisajes, ecosistemas y oportunidades ligadas al geoturismo», según relató a EFE. Varios miembros del propio equipo de Geovol-UCLM participaron, durante y después de la erupción de Tajogaite, en las tareas de seguimiento del fenómeno y en los trabajos posteriores de reconstrucción de las áreas afectadas, lo que le dio al grupo un acceso privilegiado para documentar de primera mano cómo se fue transformando el terreno en tiempo real.

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