Foto: Felipe Sandoval en Twitter

Las cuevas de Anzota, en el norte de Chile, albergan un valioso conjunto de pinturas rupestres atribuidas a la cultura Tiwanaku. Las pinturas forman parte del patrimonio cultural del pa√≠s, pero eso no ha evitado que hayan quedado completamente destrozadas por visitantes con poco sentido com√ļn.

La voz de alarma la daba a finales de febrero el cantautor Felipe Sandoval desde su cuenta de Twitter. En ella publicaba varias fotos de las paredes de las cuevas completamente enmarranadas con pintadas realizadas con spray.

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Lo peor del asunto es que el da√Īo no es en absoluto nuevo. Hay pintadas sobre otras pintadas en lo que parecen a√Īos de vandalismo y estupidez. Se da la circunstancia de que las cuevas no est√°n vigiladas ni su recinto cerrado en modo alguno. Cualquiera que se acerque a la zona puede llegar hasta las pinturas rupestres y solo un cartel que reza Sitio Arqueol√≥gico √Ārea preservada para su futuro estudio y puesta en valor advierte de la naturaleza de las pinturas.

El Ministerio de Obras P√ļblicas chileno remodel√≥ recientemente los accesos a la zona para fomentar el turismo. El secretario regional ministerial de Obras P√ļblicas, Jorge C√°ceres, reconoci√≥ a El Pa√≠s que en aqu√©l momento ya eran conscientes de la existencia de las pintadas, pero que no intervinieron a la espera de un informe t√©cnico que determinara el estado de las pinturas y la mejor manera de limpiarlas.

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La decisi√≥n ha sido correcta. La arque√≥loga de la Universidad de Tarapaca Marcela Sep√ļlveda explica que cualquier intento de limpiar la piedra por medios convencionales hubiera destruido las pinturas para siempre. Sep√ļlveda lamenta que el conjunto haya estado tanto tiempo expuesto al p√ļblico sin ning√ļn tipo de vigilancia y teme que su estado sea irreparable.

De momento no se ha tomado medida alguna para proteger la zona, y en varias respuestas al tuit de Felipe Sandoval otros visitantes aseguran que las pintadas son solo la punta del iceberg y que las cuevas están llenas de basura y muchos visitantes aprovechan para vaciar la vejiga en las paredes. [El País vía Science Alert]