Carril bici en una calle de San Francisco. Foto: Verb1der / Flickr, bajo licencia Creative Commons.

Uber acaba de desplegar su flota experimental de coches aut√≥nomos en San Francisco, una ciudad con m√°s de 320 kil√≥metros de carriles reservados para bicicletas. D√≠as despu√©s, la compa√Ī√≠a reconoce que el software de los veh√≠culos tiene un problema: no reconoce bien el carril bici.

Advertisement

El fallo aparece poco despu√©s de que uno de los nuevos veh√≠culos aut√≥nomos se saltara un sem√°foro en rojo en una intersecci√≥n, suceso que la compa√Ī√≠a atribuy√≥ a un fallo humano.

Lo que ya no es un fallo humano es el problema con los carriles bici. Al parecer, el software de los vehículos no se incorpora al carril bici para realizar giros a la derecha como sería correcto, sino que lo atraviesa, lo que podría ocasionar un accidente si un ciclista lo alcanza y no le da tiempo a frenar.

Advertisement

La coalici√≥n de bicicleta de San Francisco ha emitido un comunicado informando del problema despu√©s de recibir m√ļltiples quejas de sus socios. Tal y como se ejecuta ahora, la maniobra es ilegal. Un portavoz de la compa√Ī√≠a ha explicado a The Guardian que est√° trabajando en reparar el error, pero podr√≠a suponerle una nueva llamada de atenci√≥n por parte de las autoridades californianas.

Uber ya ha recibido un aviso por parte del departamento de tr√°fico para que deje de circular con sus coches aut√≥nomos, pero la compa√Ī√≠a ha hecho o√≠dos sordos a la advertencia aludiendo que los coches llevan conductor por lo que no pueden considerarse completamente aut√≥nomos. [v√≠a The Guardian]