Astrónomos han captado por primera vez un fenómeno único en el infrarrojo medio emanado de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo más cercano a la Tierra. Este descubrimiento marca un hito en la exploración espacial, arrojando luz sobre eventos que antes permanecían ocultos por el polvo cósmico.
Una llamarada nunca antes vista

El 6 de abril de 2024, el instrumento MIRI del telescopio James Webb captó un destello en el rango del infrarrojo medio proveniente de Sagitario A*, ubicado a 26,000 años luz de la Tierra. Este agujero negro, con una masa 4 millones de veces superior a la del Sol, es el núcleo gravitacional de la Vía Láctea.
El evento es especialmente significativo porque llena un vacío en el espectro electromagnético, conectando observaciones previas en radio e infrarrojo cercano. Además, permite estudiar fenómenos extremos en el entorno del agujero negro con un detalle sin precedentes, gracias a la capacidad del infrarrojo medio para atravesar el polvo cósmico.
¿Qué hace único a Sagitario A*?
A diferencia de otros agujeros negros más activos, Sagitario A* es relativamente tranquilo. Aunque sus llamaradas son infrecuentes, ofrecen una oportunidad excepcional para investigar fenómenos físicos cerca del horizonte de eventos, la región donde la luz no puede escapar.
El agujero negro está rodeado por un disco de acreción compuesto de gas y polvo que gira a velocidades extremas. En este entorno, la interacción de las líneas del campo magnético puede generar destellos de alta energía, como los captados en esta ocasión.
Según los expertos, estos destellos permiten comprender mejor cómo la energía y la materia interactúan cerca de un agujero negro, aportando claves fundamentales para desentrañar los misterios del universo.
La importancia del infrarrojo medio

El infrarrojo medio ocupa un lugar clave en el espectro electromagnético. A diferencia de otras longitudes de onda, puede atravesar el polvo que bloquea las observaciones directas en el centro galáctico. Esto lo convierte en una herramienta invaluable para explorar regiones como las cercanas a Sagitario A*.
Joseph Michail, del Centro de Astrofísica de Harvard, destacó: “Por más de dos décadas, hemos entendido el comportamiento en radio e infrarrojo cercano, pero esta nueva observación en el infrarrojo medio llena el vacío entre ambos”.
Los datos revelaron también una emisión de radio que apareció con un retraso de 10 minutos respecto al destello infrarrojo, lo que sugiere una evolución compleja de las llamaradas.
El origen de las llamaradas
Según simulaciones, las llamaradas en Sagitario A* son provocadas por un fenómeno conocido como reconexión magnética. En el disco de acreción, las líneas del campo magnético se encuentran y liberan energía al reconectarse, acelerando electrones a velocidades cercanas a la luz. Estos electrones producen una radiación de alta energía conocida como emisión de sincrotrón.
Sebastiano von Fellenberg, del Instituto Max Planck, indicó: “Nuestra investigación conecta las emisiones de milimétricas con las llamaradas infrarrojas observadas, confirmando la teoría de reconexión magnética”.
Un paso más hacia el entendimiento del cosmos

Este hallazgo no solo amplía nuestro conocimiento sobre los agujeros negros, sino que también destaca el papel del telescopio James Webb como un instrumento revolucionario en la astrofísica moderna. A medida que sigan las investigaciones, los secretos de Sagitario A* prometen seguir deslumbrando a la humanidad.