La literatura cientĂ­fica ya habĂ­a establecido una conexiĂłn entre la encefalopatĂ­a traumĂĄtica crĂłnica (ETC) y los deportes de contacto como el boxeo, el fĂștbol americano y el hockey. Pero un espeluznante estudio ha revelado ahora que, de 111 cerebros que fueron donados a la ciencia por jugadores profesionales de la NFL, 110 tenĂ­an signos de haber sufrido la enfermedad neurodegenerativa.

El germen del estudio se remonta a 2008, cuando la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston y el VA Boston Healthcare System crearon un banco de cerebros donde un requisito para los donantes era haber experimentado repetidos traumatismos craneales. Los investigadores exploraron estos cerebros y analizaron sus tejidos en busca de marcadores especĂ­ficos de ETC. Uno de esos marcadores es una proteĂ­na llamada tau que cambia su estructura quĂ­mica de manera que se enreda con otras proteĂ­nas tau similarmente alteradas.

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En total se investigaron 202 cerebros que antiguos jugadores de fĂștbol habĂ­an donado a los investigadores: 177 tenĂ­an ETC. Si bien la investigaciĂłn no presenta pruebas concluyentes de que jugar mĂĄs al fĂștbol americano incremente las posibilidades de sufrir la enfermedad, los resultados hablan por sĂ­ solos.

El problema del estudio es que presenta un sesgo de selecciĂłn: los jugadores que donaron sus cerebros a la ciencia lo hicieron porque les preocupaba ser vĂ­ctimas de la enfermedad y porque (casi todos) mostraban sĂ­ntomas. Y es que el artĂ­culo, publicado hoy en el Journal of the American Medical Association, no fue diseñado para estimar las tasas de encefalopatĂ­a traumĂĄtica en el fĂștbol profesional ni para establecer una relaciĂłn entre la dureza del deporte y la gravedad de los sĂ­ntomas, sino para entender las caracterĂ­sticas clĂ­nicas y la patologĂ­a de los cerebros en riesgo de padecer encefalopatĂ­a traumĂĄtica crĂłnica.

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La Liga Nacional de FĂștbol Americano tiene un oscuro historial de intentos de silenciar estudios en este sentido. En la dĂ©cada de los 2000, el patĂłlogo forense Bennet Omalu trabajĂł en el caso del jugador de futbol americano Mike Webster que habĂ­a muerto de forma inesperada despuĂ©s de años de lucha contra un deterioro cognitivo e intelectual. El pleito de Omalu contra los esfuerzos de la Liga Nacional de FĂștbol Americano para suprimir su investigaciĂłn sobre la encefalopatĂ­a traumĂĄtica crĂłnica fue llevada al cine en la pelĂ­cula La verdad duele, protagonizada por Will Smith. MĂĄs recientemente, los sĂ­ntomas de la ETC pudieron llevar al jugador de los Kansas City Chiefs Jovan Belcher a matar a su novia y despuĂ©s quitarse la vida.

[JAMA vĂ­a The New York Times]