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Ciencia

Un experimento con campos magnéticos extremos reveló que el oro puede comportarse de forma inesperada a escala atómica. El descubrimiento podría cambiar el diseño de dispositivos electrónicos del futuro

Físicos españoles midieron por primera vez la conductancia eléctrica de contactos atómicos de oro sometidos a campos de hasta 20 teslas. El resultado mostró un comportamiento que la teoría consideraba prácticamente imposible.
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El oro es uno de los metales más estudiados y estables de la tabla periódica. Su comportamiento eléctrico es tan conocido que, en muchos modelos físicos, se utiliza como referencia para describir cómo se mueven los electrones en un conductor. Sin embargo, cuando los científicos lo observaron en condiciones extremadamente controladas y bajo campos magnéticos gigantescos, el metal comenzó a comportarse de una manera que nadie esperaba.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Alicante y de la Universidad Autónoma de Madrid ha descubierto que los contactos atómicos de oro pueden responder a campos magnéticos intensos de una forma que contradice las predicciones teóricas tradicionales.

El resultado, publicado en la revista Physical Review Research, aporta una nueva pieza para comprender cómo se comportan los electrones cuando el transporte eléctrico ocurre literalmente a través de un solo átomo.

Un experimento en condiciones extremas

Un experimento con campos magnéticos extremos reveló que el oro puede comportarse de forma inesperada a escala atómica. El descubrimiento podría cambiar el diseño de dispositivos electrónicos del futuro
© Shutterstock / domnitsky.

El estudio se llevó a cabo utilizando un sistema experimental poco común: un microscopio de efecto túnel criogénico combinado con un imán superconductor capaz de generar campos de hasta 20 teslas. Para ponerlo en perspectiva, esa intensidad equivale aproximadamente a 400.000 veces el campo magnético de la Tierra.

Los experimentos se realizaron a temperaturas extremadamente bajas, alrededor de 4,2 kelvin, es decir, unos −269 °C. En esas condiciones, los investigadores crearon contactos atómicos entre una punta metálica extremadamente afilada y una superficie de oro o plata mediante pequeñas indentaciones mecánicas repetidas. El resultado es un conductor microscópico en el que la corriente eléctrica circula prácticamente a través de un único canal atómico.

Cuando el oro deja de comportarse como debería

Al medir la conductancia eléctrica de estos contactos bajo campos magnéticos extremos, los científicos observaron algo inesperado. La conductancia del oro disminuía aproximadamente un 15%.

Este resultado sorprendió a los investigadores porque, según los modelos teóricos tradicionales, los metales nobles como el oro y la plata deberían mostrar una dependencia magnética prácticamente inexistente en este tipo de configuraciones.

En otras palabras, el campo magnético no debería afectar de forma apreciable al flujo de electrones. Pero los experimentos mostraron lo contrario. Además, el campo magnético también alteró el propio proceso de formación de los contactos atómicos, un efecto que se manifestó con especial intensidad en el caso de la plata.

La clave estaba en moléculas invisibles

Un experimento con campos magnéticos extremos reveló que el oro puede comportarse de forma inesperada a escala atómica. El descubrimiento podría cambiar el diseño de dispositivos electrónicos del futuro
© Physical Review Research.

Para entender qué estaba ocurriendo, el equipo complementó los experimentos con cálculos teóricos avanzados. Los modelos revelaron un mecanismo inesperado. Pequeñas moléculas residuales de oxígeno, presentes cerca del contacto atómico, pueden modificar el comportamiento electrónico del sistema cuando se aplica un campo magnético intenso.

En esas condiciones, estas moléculas generan una corriente polarizada en espín, lo que altera el transporte electrónico y provoca la reducción observada en la conductancia. Este fenómeno demuestra que incluso detalles aparentemente insignificantes a escala atómica pueden modificar de manera profunda el comportamiento de un material.

Una pista para la electrónica del futuro

Un experimento con campos magnéticos extremos reveló que el oro puede comportarse de forma inesperada a escala atómica. El descubrimiento podría cambiar el diseño de dispositivos electrónicos del futuro
© M. WEISS/CFA.

Más allá de explicar un fenómeno específico, el descubrimiento abre una línea de investigación prometedora en el campo de la espintrónica, una rama de la electrónica que utiliza el espín de los electrones —una propiedad cuántica relacionada con su magnetismo— para procesar información.

A diferencia de la electrónica convencional, que solo aprovecha la carga eléctrica de los electrones, la espintrónica permite desarrollar dispositivos más rápidos, eficientes y capaces de conservar información sin energía, como ocurre con ciertas memorias avanzadas.

Según los investigadores, comprender cómo manipular el transporte electrónico a escala atómica podría permitir diseñar conductores con propiedades magnéticas ajustables sin necesidad de utilizar materiales ferromagnéticos tradicionales como hierro, cobalto o níquel.

Si esta línea de investigación continúa desarrollándose, sus aplicaciones podrían ir desde sensores magnéticos ultrasensibles hasta nuevos componentes para computación cuántica o tecnologías biomédicas capaces de detectar campos magnéticos extremadamente débiles.

Todo comenzó con un experimento que empujó el oro hasta un límite físico poco explorado. Y en ese límite, el metal que parecía completamente predecible reveló que todavía guarda algunos secretos a escala atómica.

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