M√°quina Z en el Laboratorio Nacional Sandia. Foto: Wikipedia

Una de las ideas que d√°bamos por cierta respecto a los agujeros negros est√° equivocada. El descubrimiento acaba de hacerse durante un experimento destinado precisamente a demostrar esa idea, y ahora la ciencia deber√° revisar gran parte de las tesis sobre agujeros negros de los √ļltimos 20 a√Īos.

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La idea tiene que ver con uno de los fen√≥menos por los que hemos descubierto los agujeros negros en primer lugar. Los agujeros negros no emiten luz y est√°n tan lejos que es imposible detectarlos directamente mediante ning√ļn telescopio. Sin embargo, la materia que estos enormes vac√≠os espaciales absorbe va girando a su alrededor formando unos enormes anillos llamados discos de acrecimiento que s√≠ son visibles.

La otra manera de detectar estos monstruos espaciales es por la radiación plasma exótica que emite la materia al desaparecer en la frontera del agujero negro. El problema es que, hasta ahora, la manera en la que se crea ese radiación nunca se había puesto a prueba en un laboratorio. Eso es precisamente lo que ha ocurrido ahora, y los resultados contradicen el modelo teórico actual.

Foto: Laboratorio Nacional Sandia

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El experimento se ha llevado a cabo en la máquina Z del Laboratorio Nacional Sandia. Se trata del generador de ondas electromagnéticas de alta frecuencia más grande del mundo. Normalmente se usa para poner a prueba materiales o ayudar a modelar reactores nucleares, pero en esta ocasión se ha usado para simular la emisión de electrones a partir de átomos de hierro que forma parte de la radiación que emiten los agujeros negros. Esta radiación se conoce como emisión electrónica Auger.

En lugar de √°tomos de hierro se ha empleado silicio, que es una sustancia a√ļn m√°s sensible a la emisi√≥n de part√≠culas auger. El problema es que el experimento ha demostrado que no hay emisi√≥n Auger. Ello significa que la radiaci√≥n que emite los agujeros negros se origina de otra forma.

Los resultados de Sandia Labs son concluyentes, pero no explican que es lo que ocurre. Ahora les toca a los astrof√≠sicos estudiar los resultados y tratar de integrarlos en los actuales modelos te√≥ricos sobre agujeros negros. Ello obligar√° a revisar estudios que se daban por buenos desde hace 20 a√Īos hasta hoy. [Physical Review Letters v√≠a Science Alert]