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Ciencia

Un fósil olvidado reescribe la historia del T. rex: Revela un ancestro oculto en Mongolia

Una especie desconocida hallada en Mongolia podría ser la clave que faltaba para comprender cómo surgieron los grandes tiranosaurios. El hallazgo del Khankhuuluu mongoliensis conecta puntos hasta ahora difusos en la evolución del Tyrannosaurus rex. Su historia, enterrada durante décadas, cambia lo que creíamos saber.
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Durante años, la evolución del Tyrannosaurus rex estuvo plagada de incógnitas. Aunque se conocían sus antepasados más primitivos y sus versiones más evolucionadas, faltaba una pieza. Ahora, un estudio sobre fósiles encontrados en Mongolia hace más de medio siglo podría llenar ese vacío. El protagonista: un nuevo dinosaurio con nombre propio y un rol clave en la historia evolutiva.

Un descubrimiento inesperado en los archivos de Mongolia

Un fósil olvidado reescribe la historia del T. rex (y revela un ancestro oculto en Mongolia)
© Amanda Kelley.

Entre 1972 y 1973, un equipo paleontológico liderado por Altangerel Perley halló dos esqueletos parciales en la Formación Bayan Shireh. Durante décadas quedaron almacenados en silencio. Todo cambió cuando Jared Voris y Darla Zelenitsky, de la Universidad de Calgary, los reexaminaron y concluyeron que se trataba de una especie nunca antes registrada: Khankhuuluu mongoliensis.

Lejos de ser un simple hallazgo, los restos mostraban rasgos intermedios entre los pequeños ancestros tiranosauroideos y los colosos carnívoros como el T. rex. Con un peso estimado de 750 kilos, este dinosaurio representa un eslabón evolutivo crucial y una de las últimas ramas divergentes que condujeron a los grandes tiranosáuridos. Su análisis ayuda a aclarar patrones migratorios y evolutivos largamente debatidos.

El linaje perdido del rey de los dinosaurios

Un fósil olvidado reescribe la historia del T. rex (y revela un ancestro oculto en Mongolia)
© Pixabay – soundset.

Según el estudio, Khankhuuluu fue un pariente cercano de los Eutyrannosauria y antepasado potencial tanto de los Alioramini como de los Tyrannosaurini. Su descubrimiento permitió reordenar el árbol evolutivo de este grupo, al aclarar qué rasgos correspondían a jóvenes o adultos, y cuáles eran claves para entender su desarrollo.

La migración es una pieza central del rompecabezas. Hace unos 86 millones de años, estos tiranosauroides cruzaron de Asia a América del Norte. Años después, una rama regresó a Asia, evolucionando por separado. Finalmente, un linaje volvió a cruzar a América y dio origen al Tyrannosaurus rex. Esa compleja danza migratoria es la base de lo que hoy entendemos como su evolución.

Aunque el hallazgo responde a muchas preguntas, también abre nuevas. Según los autores, aún hay vacíos en el registro fósil. Explorar los orígenes más antiguos de este linaje podría revelar otras especies clave, y dar aún más profundidad a la historia de uno de los depredadores más icónicos que hayan existido.

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