El famoso Observatorio Arecibo de Puerto Rico colapsó debido a una combinación de zinc deteriorado en los anclajes de los cables del telescopio y el daño anterior que causó el huracán María, según un informe que publicaron las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina.
El colapso del gigantesco radiotelescopio en diciembre de 2020 marcó el final de una prolífica fuente de datos radioastronómicos. Según el informe reciente, la causa de raíz del colapso del telescopio fue “el deterioro acelerado a largo plazo y sin precedentes del zinc que derivó en la falla”. Esa falla fue en los anclajes de los cables del telescopio, partes cruciales de la infraestructura que soportan la plataforma del telescopio de 900 toneladas, ubicados sobre la antena de radio.
Los cables empezaron a fallar antes del colapso, y la NSF había decidido derribar la antena antes de que se cay era, pero la infraestructura debilitada lo hizo primero. El Comité de Análisis de las Academias publicó su informe, habiendo analizado datos y recogido investigaciones de la Universidad de Florida Central y la Fundación Nacional de Ciencias. El informe está en línea, aquí.
Fue trágico y rápido
El telescopio se cayó en 2020. Los cables que mantenían en suspensión la plataforma sobre su antena de 304,8 metros se cortaron y la plataforma cayó y atravesó la antena. Todo sucedió en menos de 10 segundos, poniendo fin así a los 57 años de operación del venerado observatorio en el norte de Puerto Rico. El Observatorio Arecibo descubrió nuevos exoplanetas, creó mapas de otros mundos, observó veloces estallidos de radio y ayudó a la humanidad en la búsqueda de la vida extraterrestre.
Sin embargo, el informe descubre que el colapso había comenzado antes del fatídico día de diciembre de 2020. El comité concluyó que la secuencia del fallo duró unos 39 meses y que comenzó con los efectos del huracán María, en septiembre de 2017. Las inspecciones que siguieron a la tormenta hallaron evidencia de deslizamiento de cables, según el informe, pero no se siguió investigando ni se buscó una solución. “La falta de preocupación documentada de los ingenieros contratados, en cuanto al problema de los cables o los factores de seguridad entre el huracán María de 2017 y el colapso, es algo alarmante”, escribió el comité.
“En más de un siglo del uso exitoso antes del colapso del telescopio de Arecibo, todas las investigaciones forenses acordaron que jamás se había reportado una falla de anclajes como esa”, dicei el informe. “La única hipótesis posible, que brinda una respuesta plausible pero ano comprobable, es que el deterioro del zinc se aceleró inesperadamente debido al entorno de potente radiación electromagnética”, añadieron.
El sitio del observatorio se reformará para ser un centro educativo. De este modo continuará su legado en la astronomía.