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Una masiva tormenta de polvo tiñe de rojo el cielo en esta ciudad australiana (y cada vez son más frecuentes)

Gif: Jayson Butcher (Twitter)

En este lado del mundo nos acercamos al invierno, pero en Australia están llegando al verano. Los habitantes de una pequeña localidad llamada Mildura han añadido una nueva realidad cotidiana a las temperaturas de 40 grados y los incendios forestales: masivas tormentas de polvo cada vez más frecuentes.

No es la primera vez que en Mildura tienen que capear con semejante fenómeno. El 12 de noviembre de 1940, la ciudad sufrió el embate de una tormenta de polvo tan intensa que durante 15 minutos la visibilidad en el exterior se vio reducida a solo un metro según la prensa de la época. Noviembre es un mes negro para esa ciudad, porque en 1907 otra tormenta de polvo duró nada menos que 24 horas.

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El problema al que se enfrenta Mildura es que las tormentas de polvo han pasado de ser algo que ocurría una vez al año, a convertirse en un fenómeno semanal si nos atenemos a las declaraciones de los más mayores del lugar. Probablemente esa periodicidad esté bastante exagerada, pero este año ya llevan dos tormentas de polvo de importancia. La primera sucedió el pasado mes de mayo. Ahora ha vuelto a pasar con tanta virulencia que durante unas horas, la ciudad y sus inmediaciones parecían sacadas de una película sobre Marte.

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Un muro de polvo impulsado por vientos de hasta 40 km/h engullió la ciudad tiñendo el cielo de rojo. En apenas 20 segundos, la visibilidad se redujo a cincuenta metros y el tráfico se paralizó. Los viandantes tuvieron que refugiarse en algún comercio o establecimiento para protegerse del asfixiante polvo.

Las tormentas de este tipo suceden cuando las altas temperaturas coinciden con inviernos particularmente secos, pero los habitantes de Mildura aseguran que cada vez son peores y achacan su frecuencia a la distribución irregular del agua provocada por los trasvases para regadío y a la deforestación. Sea cosa de la mano del hombre o simple casualidad, cada una de estas tormentas deja a su paso cuantiosos daños materiales en forma de una fina capa de polvo que lo cubre todo. [The Guardian]

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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