Dicen sus creadores que es mucho más seguro que cualquiera de los métodos de locomoción en los que se inspira, aunque no podemos evitar ver cierto riesgo en manejar este curioso invento. Se llama Aeyo, y es una combinación entre un patinete convencional, la rueda delantera de una bicicleta y unos patines en línea.

La propulsión depende precisamente de los patines en línea, que están conectados a la parte delantera mediante dos llamativas articulaciones mecánicas. Tanto la dirección, como el sistema de frenado, se alojan en el manillar que mueve la rueda delantera.

Los creadores de Aeyo aseguran que, aunque tiene su propia curva de aprendizaje, hacerse con el control del vehículo es mucho más sencillo que aprender a patinar. Este híbrido, además, obliga al usuario a hacer un ejercicio considerable y medido, lo que puede ser atractivo para entusiastas del deporte diario. Aeyo acaba de ponerse a la venta en Estados Unidos y su precio no es precisamente barato: 600 dólares. [Aemotics vía Gizmag]