En septiembre de 2015 Volkswagen admitió haber trucado sus vehículos para maquillar las cifras de emisiones contaminantes a la baja. El resultado es que contaminaban mucho más de lo permitido. Un nuevo estudio acaba de estimar los costes humanos que tendrá ese fraude en los próximos años.

Las cifras no son bonitas. Según los resultados de un equipo de investigadores del MIT en colaboración con las universidades de Harvard y Hasselt, las toneladas de emisiones de contaminantes como el óxido nitroso o el monóxido de carbono a la atmósfera serán la causa de 1.200 muertes prematuras en Europa.

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Los investigadores calcularon previamente la incidencia de estas emisiones en la mortalidad de Estados Unidos. Allí tan solo se pusieron en circulación 482.000 diesel mal regulados, por lo que las muertes atribuibles a problemas de salud derivados del exceso de contaminación ascienden a solo 60.

En Europa circularon 2.600.000 vehículos diesel afectados entre 2008 y 2015. La mayoría eran Volkswagen, pero también hay automóviles de sus filiales Audi, Seat y Skoda. El problema no está solo en el número de coches en circulación. El menor tamaño del territorio, unido a la densidad de población (el triple que la estadounidense de media) permiten calcular una incidencia de enfermedades pulmonares mucho mayor. Además hay un factor atmosférico. El aire europeo tiene más proporción de amoníaco, lo que hace que se formen más partículas de óxidos de nitrógeno. Estas partículas tardan en formarse. Eso quiere decir que pueden aparecer a distancias de 100 o 200 kilómetros de la fuente de emisiones.

Para obtener las conclusiones recién publicadas en la revista Environmental Research Letters, el equipo ha extraído datos medios de las emisiones y datos oficiales de uso del automóvil en cada país de Europa desde 2008. Después ha cargado estos datos en modelos climatológicos y los ha suerpuesto a mapas de población. Después han aplicado una fórmula ya existente que relaciona las muertes prematuras a los índices de contaminación.

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El resultado son las mencionadas 1.200 muertes prematuras. 500 de ellas ocurrirán en Alemania, 160 en Polonia, 84 en Francia, y 72 en República Checa (los mercados en los que más coches afectados se han vendido). El resto se reparte entre otros países europeos. El estudio concluye que si Volkswagen logra reemplazar o reparar los coches afectados para finales de 2017, se podrán evitar otras 2.600 muertes derivadas del exceso de emisiones. [IoP Science vía Phys.org]