Los visitantes que acudan al Centro Espacial Kennedy este verano podrán darse un paseo en esta maravillosa monstruosidad. Se trata de un prototipo de todoterreno científico diseñado para mostrar algunas de las tecnologías que llevaremos en su día al Planeta Rojo.

La clave está en ese “mostrar”. El vehículo, que parece un cruce entre el batmobile y uno de los camiones de la película The Martian, nunca pisará Marte. De hecho, no lo ha construido la NASA directamente, sino el diseñador Marc Parker siguiendo instrucciones precisas de la Agencia.

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El objetivo del todoterreno es mostrar a los visitantes algunas de las tecnologías que ya conocemos y que muy probablemente terminen en la versión real del rover el día que la empaqueten con destino a Marte.

El todoterreno mide siete metros de largo por cuatro de anchura y 3,3 de alto, y dispone de un amplio espacio posterior que hace las veces de laboratorio móvil. Ambas partes son independientes, y su peso total conjunto es de 2.200 kilos, bastante ligero para su tamaño, aunque seguramente no lo suficiente como para los estándares de una misión espacial. Su velocidad punta en la Tierra es de 110 Km/h. Puede que nunca llegue a Marte, pero a más de uno le gustaría probarlo en sus vacaciones en el monte. [vía Nerdist]