Lo normal en la historia cuando hablamos de una batalla o una guerra es que como mínimo le lleve a los bandos horas, días, semanas o incluso años y décadas. Este no fue el caso del conflicto militar que libraron Gran Bretaña y Zanzíbar. Se trata de la batalla más corta de la historia con un tiempo récord.

Para hablar de esta guerra inusual habría que situarnos en el contexto de la época. A finales del siglo XIX la costa africana era el lugar donde las grandes potencias europeas se jugaban su “liderazgo”, entendido este como una partida de poder donde aquel que tuviera más territorios conquistados era considerado el bando más fuerte.

Advertisement

No sólo eso, las “colonias” europeas conseguían llevar a los países originales toda la materia prima una vez tenían el territorio africano en su poder. Dos potencias, Gran Bretaña y Alemania, se repartían las zonas en este “tablero”.

Zanzíbar antes del récord

Foto: Wikimedia Commons

Así llegamos a un 25 agostos en Zanzíbar, el que fuera un país en el océano Índico (actualmente parte de Tanzania) había estado bajo el control de los sultanes de Omán desde 1698. Un período, hasta ese 25 de agosto, en el que el Imperio británico había tenido una buena relación con la nación, incluso habían reconocido la soberanía de la isla en 1886.

Sponsored

Tras la muerte del sultán Khalifah ibn Said de Zanzíbar en 1890, Alí ibn Said de Zanzíbar ascendería al trono, dándole aún mayor poder a los británicos declarando Zanzíbar un protectorado británico, además nombró a un primer ministro de las islas para liderar su gabinete, pero sobre todo, los británicos se garantizaron el derecho de veto sobre el futuro nombramiento de sultanes.

Tras Alí llegaría al poder Hamad ibn Thuwaini de Zanzíbar en 1893, el cual mantuvo una gran relación con Gran Bretaña, aunque también hubieron conflictos con los límites y el exceso de control que ejercían los británicos en el país. Por esta razón y para que hubiera cierta paz, Gran Bretaña propuso y autorizó al sultán a crear una guardia de palacio de 1000 hombres. De esta forma tendían la mano y le daban “seguridad” a Hamad.

Muerte de Hamad, comienza el conflicto

Foto: Zanzíbar tras la toma de los británicos. Wikimedia Commons

Advertisement

Un 25 de agosto de 1896 muere el sultán Hamad. Su sucesor legítimo era su sobrino Khalid ibn Barghash, lo que ocurre es que los británicos tenían a otro “elegido” Hamud ibn Muhammad, un hombre supuestamente más dócil para los intereses británicos.

Si bien los ingleses tenían la potestad para decidir al siguiente sultán, Khalid no espero y se auto-proclamó nuevo sultán mudándose al palacio y violando el tratado acordado con Alí. Esta acción tuvo su rápida respuesta a través del cónsul Basil Cave y el general Mathews, quienes intentaron dialogar con Khalid para evitar un conflicto.

El autopro-clamado nuevo sultán ignoró las advertencias y juntó a sus tropas alrededor del Palacio bajo el mando del capitán Saleh, de la guardia de palacio. Ese mismo día se calcula que Khalid contaba con alrededor de 2.800 hombres armados con fusiles y mosquetes junto a artillería que apuntaba a los navíos británicos que se encontraban en el puerto.

Foto: Situación durante el conflicto. Wikimedia Commons

Advertisement

Por su parte los británicos, de la mano de Mathews y Cave, comienzan a organizarse. A los navíos con los que ya contaban en el puerto se van sumando marineros y fusileros de otros barcos. Luego se unirían el crucero protegido de clase Pearl HMS Philomel y el cañonero HMS Thrus. Durante el día entero los británicos intentaron hablar con Khalid sin éxito.

Al día siguiente, el 26 de agosto, llegaría el crucero HMS Racoon (tras el Thrush y el Sparrow), más tarde sería el crucero protegido de clase Edgar HMS St George. El contingente era evidentemente de 1000 contra 1, pero aún así Khalid seguía obviando los intentos de tregua. Al final de este día llegaría un telegrama que instaba al ejército británico a adoptar las medidas necesarias si el 27 de agosto (al día siguiente) a las 9:00 de la mañana Khalid no abandonaba el palacio.

Principio y fin de la guerra más corta de la historia

Foto: El palacio tras el bombardeo. Wikimedia Commons

Advertisement

Advertisement

Llegados al 27 de agosto, una hora antes de que finalizase el ultimátum, a las 8:00 el cónsul le envía a Khalid un mensaje donde le explica que si no se ajusta a los términos del ultimátum responderían. El autoproclamado cónsul hace oído sordos y comunica que no cree que les vayan a atacar.

Con exactitud británica (nunca mejor dicho), a las 9:00 en punto el general Mathews da la orden a los navíos para que inicien los bombardeos. Los primeros disparos (sobre las 9:02) dejan muy tocado las barricadas y los cañones árabes en poder de Khalid. Se piensa, aunque hay varias versiones, que tras iniciarse los primeros disparos por parte de los británicos, Khalid huyó con todos los líderes árabes, dejando a su guardia y esclavos solos ante el ataque británico.

A las 9:40 cesa el bombardeo con el palacio en llamas y toda la artillería de Khalid silenciada junto a la bandera derrumbada. El combate acaba y los británicos toman la ciudad y el palacio. Cuando llega la tarde Hamud ibn Mohammed de Zanzíbar, el preferido de los británicos, sube al trono como sultán, aunque con muy pocos poderes.

Resultados y estadísticas de una guerra récord

Foto: El palacio. Wikimedia Commons

Advertisement

Se calcula que la armada británica disparó cerca de 500 bombas, más de 4.000 cartuchos de ametralladoras y 1000 cartuchos de rifles durante la contienda en esos 40 minutos de guerra. Murieron alrededor de 500 hombres de Khalid, por el contrario la historia sólo tiene constancia de un herido grave por el bando británico. En cuanto a Khalid, tras huir del Palacio buscó refugio en el consulado alemán donde estuvo un largo período, ya que los alemanes no aceptaron la extradición.

Finalmente y en cuanto a la batalla en sí, los historiadores hablan de ella como la más corta de la historia, aunque existen pequeñas variaciones sobre su duración exacta variando entre 38, 40 y 45 minutos. Los que apuntan a 38 minutos dan por válida como el inicio los primeros disparos a las 9:02, mientras que los que apuntan a 40 minutos lo hacen dando por válido el inicio con la orden del general Mathews. Por último, los que apuntan a 45 minutos indican que existieron 5 minutos más de guerra que no se contabilizaron.

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)