El pasado mes de marzo, la Universidad de Northumbria, en el Reino Unido suministró cafeína a varios estudiantes que se habían presentado voluntarios a un estudio. Dos de ellos acabaron en el hospital debido a una coma mal puesta.

El estudio, que versaba sobre medicina deportiva, contemplaba suministrar diferentes dosis de cafeína pura. El problema llegó cuando alguien interpretó de forma incorrecta el decimal de la cifra de cafeína que había que suministrar en función del peso corporal.

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El procedimiento calculaba que había que suministrar 306 y 320 miligramos de cafeína. En su lugar recibieron 30.600 y 32.000 miligramos. Se trata del equivalente a 300 tazas de café o dos veces la dosis media necesaria para matar a una persona. Según la investigación del incidente, los técnicos que ayudaban en el proyecto malinterpretaron el decimal tras calcularlo con un smartphone.

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Los dos estudiantes de 20 años recibieron la cafeína por vía oral, mezclada con zumo de naranja. Poco después de beberla ambos comenzaron a mostrar evidentes síntomas de intoxicación como convulsiones, taquicardia y visión borrosa y fueron trasladados al hospital. Allí permanecieron varios días en cuidados intensivos, donde se les sometió a diálisis para eliminar la cafeína del organismo. Por fortuna, se han recuperado con normalidad y la única secuela que les ha quedado ha sido una severa pérdida de peso.

La Universidad reconoció sentirse terriblemente avergonzada y pidió disculpas ante el tribunal que estudiaba el caso. Las disculpas no han evitado una sanción de medio millón de dólares (400.000 libras) para indemnizar a los estudiantes que por poco pierden la vida por una coma. [Sunderland Echo vía BBC]