Imagen: NASA

El 11 de diciembre de 1972, exactamente 45 años años atrás, los tripulantes de la misión Apolo 17 se convertían en los últimos hombres en llegar a la Luna. Hoy el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una Directiva de Política Espacial que ordena a la NASA volver a pisar la Luna.

Tanto el Congreso como el Senado de Estados Unidos habían aprobado a principios de año un presupuesto de $19.508 millones para la NASA con una petición muy clara: sentar las bases de una nueva misión tripulada a la Luna y una primera misión tripulada al planeta Marte. A esa petición solo le faltaba la firma de Trump para obtener un carácter oficial, y esta se ha hecho esperar hasta hoy, en una efeméride muy significativa (y podría decirse que triste) para la historia de la exploración espacial.

La Directiva de Política Espacial 1 (SPD-1) ordena a la NASA liderar “un programa de exploración espacial innovador” con el que enviar astronautas estadounidenses de regreso a la Luna y, en un futuro no muy lejano, al planeta rojo. Donald Trump ha ratificado con su firma las intenciones del Congreso y las recomendaciones del Consejo Nacional del Espacio, que ven en esta potencial nueva era de los vuelos espaciales tripulados una oportunidad para que Estados Unidos se convierta en la fuerza motriz de la industria antes de que lo haga China, y con ello “obtener nuevos conocimientos del cosmos y estimular nuevas tecnologías increíbles”.

Ahora la NASA deberá establecer una hoja de ruta factible para hacer realidad el regreso del hombre a la Luna, donde quizá elija establecerse con una colonia que sustituiría a la Estación Espacial Internacional, y más tarde llevar a la humanidad tanto a la órbita como a la superficie de Marte.

La agencia espacial estadounidense ya planeaba realizar una primera misión no tripulada del cohete SLS en 2019. Se conoce como Exploration Mission-1 y contará con una nave Orion (la que pretende llevar a la humanidad al planeta rojo) como carga principal, además de 13 satélites CubeSat para explorar la órbita y la superficie de la Luna. El siguiente paso sería regresar a la superficie lunar con una misión tripulada en 2022 o 2023.

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Luna, allá vamos. Marte, prepárate.