Saltar al contenido
Ciencia

Adiós al modelo clásico: científicos descubren un nuevo mecanismo de erupción volcánica

Un estudio internacional demostró que el magma no necesita descender en presión para formar burbujas, el motor que impulsa muchas erupciones. Solo con moverse y deformarse puede liberar gas atrapado, un mecanismo comparable a agitar una bebida gaseosa. Este descubrimiento cambia modelos clásicos y abre nuevas vías para predecir erupciones.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Durante años creímos entender el detonante de las erupciones volcánicas: el magma asciende, la presión cae y los gases se liberan en forma de burbujas hasta que el volcán estalla. Sin embargo, la ciencia acaba de apuntar a un actor oculto y mucho más sutil: el movimiento del magma en sí mismo. Un hallazgo que obliga a reescribir parte de la vulcanología moderna y que podría mejorar la predicción de eventos explosivos.

Un hallazgo que cambia la teoría clásica

La investigación revela que las burbujas —la mecha que enciende muchas erupciones— pueden formarse sin descompresión, simplemente por el desplazamiento y deformación del magma dentro de los conductos. Este principio, familiar si agitamos una botella con gas, adquiere un significado profundo bajo la corteza terrestre: el flujo por sí solo puede liberar volátiles atrapados.

Durante el estudio, los geólogos reprodujeron un “magma artificial” usando un fluido viscoso saturado de CO₂. Al aumentar la velocidad de rotación del sistema, las burbujas aparecían en las zonas con mayor tensión mecánica. La presión no cambiaba, pero el gas emergía. Resultado: el movimiento del magma es un detonante por derecho propio.

Cómo cambia esta visión nuestra comprensión de los volcanes

Hasta ahora, la descompresión era la explicación dominante para la nucleación de burbujas. Con esta nueva pieza, los investigadores proponen un escenario dual: la cizalla del flujo y la disminución de presión actúan juntas, acelerando o frenando la formación de gas según el tipo de magma.

Adiós al modelo clásico: científicos descubren un nuevo mecanismo de erupción volcánica
© FreePIk

El estudio identifica un nuevo parámetro —Poiseuille number— que ayuda a localizar dónde ocurre el proceso. Mientras en cámaras profundas la cizalla no suele ser suficiente, en los conductos estrechos sí lo es, justo cuando el magma inicia su ascenso. Esto podría explicar por qué algunas erupciones parecen acelerarse sin señales previas evidentes.

¿Explosión o erupción tranquila? Las burbujas pueden decidirlo

Las burbujas modifican densidad, viscosidad y velocidad de ascenso. Más burbujas implican más energía disponible para una posible explosión, pero también pueden actuar como válvula de escape cuando se forman temprano. Esto podría justificar por qué algunos magmas muy viscosos —en teoría explosivos— terminan fluyendo de manera relativamente dócil como obsidiana.

Además, este hallazgo cuestiona interpretaciones de rocas antiguas. Si muchas burbujas se generan por movimiento y no solo por presión, la velocidad de ascenso inferida en registros volcánicos podría estar sobreestimada.

Hacia mejores predicciones eruptivas

El descubrimiento añade una variable crítica a los modelos de vigilancia volcánica. Comprender cómo el magma libera gas mientras se mueve puede mejorar la anticipación de erupciones, especialmente en sistemas ricos en volátiles. No resuelve todos los misterios, pero abre una ventana más realista a la dinámica interna de la Tierra.

Un recordatorio de que incluso bajo kilómetros de roca, el planeta sigue agitado… y atento al más mínimo movimiento.

Fuente: Muy Interesante.

Compartir esta historia

Artículos relacionados