El astronauta Donn Eisele luce los dos relojes que llevaba durante los entrenamientos para la misión Apolo 7. Foto: NASA

Pocos relojes han viajado más que este Omega Speedmaster. En 1968, fue uno de los pocos cronógrafos de pulsera en abandonar nuestro planeta a bordo de una cápsula Apolo. A mediados de los 80, el reloj viajó al Instituto Geográfico Militar de Ecuador junto a otros artefactos espaciales. Nunca se volvió a saber de él.

En los a√Īos 60, la NASA decidi√≥ que los astronautas deb√≠an llevar cron√≥metros independientes para contrastar los datos de sus misiones. El modelo elegido fue un Speedmaster certificado para uso en vuelos del fabricante Omega. Los primeros viajes al espacio de aquellos relojes se remontan al proyecto Gemini precursor de las misiones Apolo. Sin embargo, el cron√≥grafo que protagoniza esta singular viaje fue precisamente el que llevaba el astronauta Donn Eisele durante las pruebas de la c√°psula de mando en la misi√≥n Apolo 7.

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En 1977, la NASA transfirió los artefactos que almacenaba de las misiones Apolo al Museo Smithsonian. Con el tiempo, el museo comenzó a ceder algunos de estos objetos a otras instituciones que los solicitaban para exposiciones temporales sobre astronáutica. A mediados de los 80, el Instituto Geográfico Militar de Ecuador hizo una de estas solicitudes. El reloj de Eisele nunca regresó al Smithsonian.

Llegamos a la actualidad. Garron DuPree es el bajista de un grupo de rock llamado Eisley. Tambi√©n es un amante de la exploraci√≥n espacial y le gusta coleccionar relojes. Recientemente, DuPree conoci√≥ por eBay a un vendedor de relojes raros. Cuando trabaron confianza, el vendedor le cont√≥ la historia de un amigo que hab√≠a comprado recientemente un interesante Omega Speedmaster por 5.000 d√≥lares y le ense√Ī√≥ algunas fotos.

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Foto: Collect Space
Foto: Collect Space

DuPree identific√≥ el reloj consultando su n√ļmero de serie en la web de Collect Space. Temeroso de que la pieza volviera a desaparecer si contaba sus sospechas al vendedor, el bajista se puso en contacto con la NASA. Simult√°neamente, el vendedor contact√≥ con la agencia para recabar informaci√≥n sobre el cron√≥grafo y confirmar su autenticidad porque su amigo sospechaba que pod√≠a haber sido robado. El Smithsonian y el FBI se pusieron en contacto con el vendedor, pero dec√≠a la verdad. No estaba en posesi√≥n del reloj. Otra persona que no ha querido ser identificada fue la que entreg√≥ la pieza unos d√≠as m√°s tarde.

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Quedan cinco relojes perdidos

La parte m√°s interesante de esta historia es que a√ļn quedan cinco relojes Omega Speedmaster de la NASA desaparecidos. Entre ellos hay una pieza √ļnica: el reloj que el astronauta Buzz Aldrin llev√≥ durante sus paseos por la Luna en la misi√≥n Apolo 11. Es el primer reloj de la historia en haber pasado por la Luna. Todos esos relojes llevaban grabado un n√ļmero de serie √ļnico que los identifica y son extraordinariamente valiosos. En 2007, la casa de subastas Sotheby‚Äôs subast√≥ el otro reloj personal que el astronauta Donn Eisele llevaba en la misi√≥n Apolo 7. Se vendi√≥ por 204.000 d√≥lares. [v√≠a Collect Space]