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Tecnología

Apple, Microsoft y Valve subieron precios casi al mismo tiempo: la culpa está en la nueva fiebre del oro de la IA

Mac, iPad, Xbox y Steam Machine se encarecieron en cuestión de días. Las empresas apuntan al mismo problema: la memoria RAM y el almacenamiento se volvieron mucho más caros porque los fabricantes están priorizando centros de datos de inteligencia artificial.
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La tecnología de consumo acaba de recibir un golpe de realidad

En apenas unos días, tres gigantes tecnológicos cruzaron una línea que siempre intentan evitar: subir precios de forma visible. Apple encareció varios Mac y iPad. Microsoft anunció otra subida para Xbox. Valve confirmó que su nueva Steam Machine partirá por encima de los 1.000 euros.

Cada empresa tiene su propia explicación, pero todas apuntan al mismo origen: la crisis global de memoria y almacenamiento.

El problema no está en una moda pasajera ni en un simple ajuste comercial. La demanda de chips de memoria para centros de datos de inteligencia artificial está absorbiendo capacidad de producción a una velocidad que la industria de consumo no puede igualar.

La IA está comprando la memoria antes que todos

Los modelos de inteligencia artificial necesitan cantidades enormes de memoria rápida y almacenamiento. Los centros de datos compran en volúmenes gigantescos y firman contratos a largo plazo con fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron.

Eso deja al resto del mercado en una posición mucho más débil. Fabricantes de consolas, portátiles, tablets y PCs compiten por componentes que antes eran más previsibles y ahora se venden al mejor postor.

Micron lo resumió con claridad ante inversores: la compañía espera que las condiciones ajustadas de suministro continúen más allá de 2027 por la demanda impulsada por la IA y por restricciones estructurales de oferta.

En otras palabras, esto no parece un bache de unas semanas. Puede convertirse en una nueva estructura de precios.

Apple puede resistir, pero también terminó cediendo

Apple tiene una ventaja enorme: compra a gran escala y suele negociar mejor que casi cualquier empresa del mundo. Pero incluso eso no alcanzó.

La compañía subió precios en varios Mac y iPad después de meses intentando absorber el aumento de costos. Algunos modelos registraron saltos de cientos de dólares, una señal de que la presión sobre componentes ya llegó al punto de impactar directamente en el consumidor final.

El mensaje es importante porque Apple no suele modificar precios de forma brusca sin una razón fuerte. Si una empresa con ese poder de compra decide trasladar costes, el resto de la industria está en una situación mucho más delicada.

Las consolas son las más vulnerables

El caso de Xbox muestra por qué el golpe es especialmente duro para el gaming. Las consolas suelen venderse con márgenes bajos o incluso por debajo del coste, confiando en recuperar dinero con juegos, servicios y suscripciones.

Ese modelo funciona cuando los componentes bajan de precio con el tiempo. Pero si la memoria y el almacenamiento suben de forma repentina, toda la economía de una consola se rompe.

Microsoft confirmó que subirá los precios de Xbox Series S y Series X desde agosto. También retirará el modelo de 2 TB. No es la primera subida reciente, y eso muestra que el problema no es puntual.

Valve enfrenta algo parecido. Su Steam Machine nació con la expectativa de que el hardware de PC bajaría de precio, como suele ocurrir con el tiempo. Pasó lo contrario: la RAM y los SSD se encarecieron tanto que el precio final quedó muy por encima de lo que muchos esperaban.

Lo caro puede volverse normal

La consecuencia más preocupante es que, aunque la escasez se modere en unos años, los precios quizá no vuelvan al punto anterior. Si la IA sigue absorbiendo memoria para entrenar y ejecutar modelos, los fabricantes tendrán pocos incentivos para priorizar hardware barato de consumo.

Para el usuario, eso significa portátiles más caros, tablets más caras, consolas más caras y ciclos de renovación más largos.

La ironía es evidente. La inteligencia artificial promete hacer más eficiente el mundo digital, pero por ahora está encareciendo los dispositivos con los que accedemos a ese mundo.

Lo de Apple, Microsoft y Valve no parece una excepción. Parece el primer aviso de una nueva etapa: la era en la que comprar tecnología será más caro porque la IA llegó primero a la fila de componentes.

 

 

Fuente: Xataka.

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