Seguir Martín Nicolás Parolari
La Agencia Espacial Europea ha contratado a la empresa española EMXYS para desarrollar Don Quijote, un CubeSat diseñado para operar sobre la superficie del asteroide Apophis. La pequeña nave viajará con Ramses, la misión que observará cómo cambia este asteroide cuando pase muy cerca de la Tierra en 2029.
El telescopio James Webb observó la atmósfera de WD 1856 b, un planeta gigante que orbita una enana blanca a solo 80 años luz. Su temperatura y composición sugieren que sobrevivió a la muerte de su estrella y migró hacia el interior miles de millones de años después, una pista clave sobre el futuro lejano de mundos como Júpiter cuando el Sol se apague.
Mientras la Estación Espacial Internacional entra en su recta final, Rusia ha registrado una patente que parece salida de una novela clásica de ciencia ficción: una estación espacial que gira para crear su propia gravedad. No es un anuncio de construcción, pero sí una pista clara sobre cómo podría ser la vida en órbita cuando la EEI deje de existir.
Un nuevo análisis plantea que la Vía Láctea podría estar cerca del centro de una región menos densa que el promedio del cosmos. Si esa hipótesis es correcta, las galaxias cercanas parecerían alejarse más rápido de lo esperado y una de las mayores tensiones de la cosmología moderna tendría una explicación local, no universal.
Investigadores de la TU Wien y la Universidad de Innsbruck han identificado una ruta electroquímica capaz de convertir CO₂ y vapor de agua en metano sobre una superficie de níquel y zirconia estabilizada con itria. El avance no resuelve por sí solo el problema energético, pero apunta a una forma de almacenar excedentes renovables en un combustible compatible con infraestructuras ya existentes.
Un estudio publicado en Nature Astronomy usa datos sísmicos de la misión InSight para reinterpretar el interior de Marte. Los investigadores identificaron una capa ultramáfica de unos 14 kilómetros en la base de la corteza y proponen que el planeta albergó sistemas magmáticos profundos y duraderos, incluso sin tectónica de placas.
Un estudio del Observatorio Europeo Austral advierte que las constelaciones de satélites previstas, con más de 1,7 millones de objetos propuestos, podrían tener consecuencias devastadoras para la astronomía terrestre. La recomendación es limitar la órbita baja a unos 100.000 satélites y exigir que sean lo bastante tenues como para no verse a simple vista.
Un fósil excepcional de Changzhousaurus sinensis, hallado en la Formación Jiufotang de Liaoning, conserva un esqueleto casi completo rodeado de plumas. El animal tenía grandes plumas en brazos y patas, además de unas 16 plumas caudales muy alargadas, una combinación nunca documentada hasta ahora en un dinosaurio pennaraptorano.
El proyecto internacional SWAIS2C recuperó un núcleo sedimentario récord desde debajo de la capa de hielo de la Antártida occidental, en Crary Ice Rise. El material, con capas de barro, grava y restos marinos, podría abarcar hasta 23 millones de años y ayudar a responder una pregunta clave: cómo se comporta esta región cuando la temperatura global supera los límites que hoy intenta evitar el Acuerdo de París.
Los cetáceos modernos descienden de mamíferos terrestres que vivieron hace unos 50 millones de años. Fósiles como Pakicetus, Ambulocetus y Dorudon muestran una transición extraordinaria: patas que se vuelven aletas, narices que migran hacia la parte superior del cráneo y cuerpos adaptados por completo a la vida acuática.
China está usando mantas geotextiles sobre glaciares como el Dagu para reflejar la radiación solar y ralentizar el deshielo. Los ensayos muestran reducciones medibles de la ablación, pero también dejan claro que la técnica solo sirve en áreas pequeñas y no puede sustituir la reducción de emisiones.
Durante buena parte del siglo XX, el sur de California usó zonas profundas del océano como vertedero industrial. Nuevos análisis de Scripps revelan que algunos barriles no contenían solo residuos asociados al DDT, sino desechos alcalinos capaces de crear halos blancos, endurecer el sedimento y alterar la vida microbiana del fondo marino más de 50 años después.
En las mismas islas donde nació la teoría de la evolución, una planta está reescribiendo sus reglas. Y su secreto podría cambiar la farmacología moderna.
Recuperado en un naufragio frente a la isla griega de Anticitera, el mecanismo combinaba engranajes, diales e inscripciones para calcular ciclos astronómicos, eclipses y calendarios. Más de un siglo después, las tomografías 3D y los modelos matemáticos siguen intentando entender una máquina que parece adelantada más de mil años a su tiempo.
Un aviso casual en la costa de Arzachena llevó al hallazgo de entre 30.000 y 50.000 monedas romanas de bronce. Las piezas, datadas en la primera mitad del siglo IV, aparecieron en un estado de conservación excepcional y podrían estar vinculadas a un antiguo naufragio.
Una excavación preventiva en Senon, al noreste de Francia, sacó a la luz un antiguo barrio galorromano y tres depósitos con decenas de miles de monedas. Lo más interesante no es solo la cantidad, sino la posibilidad de que aquellas vasijas funcionaran como una especie de “banco” doméstico en plena Antigüedad tardía.
Las auroras son la parte visible de un intercambio de energía mucho más complejo entre el viento solar, el campo magnético y la ionosfera. Comprender ese proceso puede ayudar a anticipar perturbaciones que afectan satélites, señales de radio y futuras misiones tripuladas.
Los investigadores analizaron datos de resonancia magnética de difusión y detectaron un patrón común en el cuerpo calloso, la gran vía de comunicación entre hemisferios. El resultado abre la puerta a entender algunos trastornos mentales como parte de un continuo biológico más amplio.
El ejemplar hallado en Alemania apunta a una evolución temprana más desordenada, con formas que mezclaban características hoy separadas en ramas distintas. Su existencia complica la idea de una diversificación simple y progresiva de los tiburones.
La arqueología subacuática está devolviendo forma a uno de los monumentos más legendarios del Mediterráneo. Las piezas recuperadas del puerto de Alejandría conservan marcas, encajes y huellas constructivas que permiten reconstruir virtualmente su estructura.