Seguir Martín Nicolás Parolari
Hay lugares de la Tierra que, vistos desde arriba, parecen romper por completo la lógica del paisaje. La estructura de Richat es uno de ellos: un inmenso círculo de roca y erosión que durante años fue confundido con la huella de una colisión imposible.
La imagen del agujero negro en el corazón de nuestra galaxia parecía una de las pocas certezas absolutas de la astrofísica moderna. Sin embargo, un nuevo modelo plantea que lo que interpretamos como esa “sombra” podría tener un origen completamente distinto.
La aparición de las células complejas siempre se explicó como una rareza evolutiva. Ahora, un grupo de científicos españoles plantea algo mucho más inquietante: la vida no dio ese salto porque “quiso”, sino porque estaba bloqueada y necesitaba encontrar una nueva forma de funcionar.
Durante décadas, γ Cassiopeia parecía romper todas las reglas de la astrofísica. Su radiación en rayos X era demasiado intensa y caótica para encajar en los modelos conocidos. Ahora, una misión japonesa ha encontrado la explicación, y no solo resuelve el enigma: abre una nueva categoría de sistemas estelares.
La próxima gran misión lunar de la NASA no aterrizará, pero sí cruzará una frontera psicológica y tecnológica enorme. Cuatro astronautas viajarán más lejos de la Tierra que cualquier ser humano en la era moderna y afrontarán el instante más extraño del viaje: el silencio total detrás de la Luna.
A unos 3.000 años luz de la Tierra, los astrónomos han detectado una perturbación gravitatoria que no encaja con ninguna concentración conocida de materia visible. La hipótesis más sólida es tan fascinante como incómoda: un subhalo de materia oscura podría estar atravesando nuestro vecindario galáctico.
Un estudio liderado desde Argentina ha demostrado que Acinetobacter baumannii, una de las bacterias más resistentes y problemáticas del entorno hospitalario, organiza su actividad siguiendo ciclos de casi 24 horas. El hallazgo sugiere que incluso una infección podría comportarse distinto según la hora del día.
La criptografía cuántica lleva años prometiendo comunicaciones prácticamente imposibles de interceptar. Ahora, un equipo ha conseguido implementarla con éxito entre dos nodos separados por 100 kilómetros, acercando esa promesa a un escenario mucho menos experimental.
Europa necesita desplegar renovables a gran escala, pero el espacio se ha convertido en un cuello de botella. Alemania ha empezado a utilizar lagos procedentes de antiguas minas y graveras para instalar paneles solares flotantes en vertical, una solución que ahorra terreno, mejora la producción en horas clave y abre la puerta a llevar la idea al mar.
El contenido basura generado por inteligencia artificial está dando un salto inesperado del mundo online al físico. Bibliotecarios de todo el mundo reciben consultas sobre documentos inexistentes, citas inventadas y libros creados por IA, en un fenómeno que empieza a tensionar la confianza en el conocimiento.
La cosmología acaba de sumar una herramienta inédita: un universo completo recreado dentro de una supercomputadora. El proyecto ExaSky utiliza uno de los sistemas de cálculo más potentes del planeta para simular la formación de galaxias, materia oscura y estructuras cósmicas a una escala nunca alcanzada.
Ver nacer un planeta es algo extremadamente raro. Un equipo internacional ha logrado observar directamente a WISPIT-2b en plena formación, todavía envuelto en material caliente dentro del disco que rodea a su estrella.
La robótica está entrando en una etapa mucho más extraña que la simple automatización. Un nuevo desarrollo en piel artificial permite que las máquinas detecten daños físicos y respondan a ellos, acercándolas por primera vez a una forma rudimentaria de sensibilidad corporal.
Los datos recogidos por Juno han permitido estimar con más precisión el grosor de la corteza helada de Europa, la luna oceánica de Júpiter. La cifra no solo impresiona por su escala: también ayuda a entender si debajo de ese hielo podría esconderse un entorno habitable.
Gracias a una combinación de interferometría avanzada y redes neuronales entrenadas para reconstruir imágenes astronómicas, un equipo liderado por la UNAM ha conseguido observar con una claridad inédita la superficie volcánica de Ío. El resultado parece más una visión del inframundo que una luna.
Por primera vez, los detectores de ondas gravitacionales han captado un sistema de este tipo con una órbita elíptica antes de la fusión. Un detalle que parecía menor, pero que podría cambiar por completo cómo entendemos el origen de estos pares cósmicos.
Mucho antes de los atlas, los satélites o las fronteras modernas, una civilización de Mesopotamia intentó condensar el mundo en una pequeña pieza de arcilla. Lo que trazó allí no solo organizaba territorios: también ordenaba miedos, creencias y lo desconocido.
Un análisis de tejidos de hace casi 2.000 años hallados en el desierto de Judea ha revelado una industria sorprendentemente sofisticada de imitaciones textiles. Incluso el color reservado al poder podía ser, en realidad, una ilusión bien fabricada.
A unos 1.300 años luz de la Tierra, esta nube de gas y polvo vuelve a captar la atención por su forma inquietante. Lo más fascinante no es solo lo que parece mostrar, sino la ilusión cósmica que esconde.
Una extraña onda gravitacional registrada por LIGO ha reactivado una de las hipótesis más radicales de la cosmología: la existencia de agujeros negros primordiales, posibles reliquias del universo temprano y candidatos a explicar parte de la materia oscura.