Un hallazgo genético ha identificado al antepasado común de animales, plantas y humanos. Vivía bajo el mar hace más de 2.000 millones de años y pertenecía a un grupo de arqueas llamadas Asgard. El descubrimiento reescribe el origen de la vida compleja en la Tierra.
Dormir no depende solo de cerrar los ojos. La ciencia demuestra que el silencio, la luz, la temperatura y los materiales que nos rodean influyen directamente en cómo reparamos cuerpo y mente. El descanso es física aplicada, y el entorno puede convertir una noche cualquiera en sueño verdaderamente reparador.
Un hallazgo en el norte de Chile reveló pisadas de dinosaurios carnívoros de apenas unos centímetros, las más pequeñas jamás registradas en la región. Estas huellas, con 160 millones de años de antigüedad, muestran que el Jurásico sudamericano fue mucho más diverso de lo que se creía.
Durante siglos fue una de las culturas más avanzadas del mundo antiguo. No hubo invasiones ni destrucción repentina. Nuevos estudios climáticos revelan que una sucesión de sequías prolongadas alteró los ríos, forzó migraciones y desmanteló lentamente la civilización del Valle del Indo.
Un nuevo método desarrollado por científicos permite seguir el rastro de ciertos medicamentos célula por célula en todo el organismo. La técnica revela en qué tejidos actúan realmente los fármacos y ayuda a detectar efectos adversos ocultos, un avance clave para diseñar tratamientos más seguros y precisos.
Un análisis de más de 140 estudios internacionales revela que beber agua embotellada a diario puede aumentar drásticamente la ingesta de microplásticos. Según los investigadores, esta práctica podría añadir hasta 90.000 partículas plásticas adicionales al año, reavivando el debate sobre sus posibles efectos en la salud humana.
Un equipo de científicos de España y Suecia ha desarrollado un sistema biotecnológico capaz de eliminar metales pesados del agua usando microalgas inmovilizadas sobre residuos reciclados. El método promete reducir costes, consumo energético y residuos secundarios, abriendo una vía más sostenible para tratar aguas contaminadas.
En el océano profundo no hay sol, pero sí luz. Más del 70 % de los animales que viven en el abismo pueden brillar gracias a la bioluminiscencia. Esa luz no es decorativa: sirve para cazar, engañar, comunicarse y desaparecer en uno de los entornos más extremos del planeta.
Una de las tormentas invernales más intensas de la temporada golpea Hokkaido, al norte de Japón. Rachas superiores a 100 km/h, visibilidad nula y nevadas excepcionales provocaron cancelaciones masivas de vuelos, suspensión de trenes y cortes eléctricos, obligando a las autoridades a emitir alertas de máxima precaución.
En pleno desierto de Rajastán, un paisaje blanco se volvió viral en redes sociales. Muchos lo llaman “nieve”, otros lo comparan con la Luna. Pero no es un fenómeno natural: es un vertedero de residuos de mármol. Detrás de las fotos, la ciencia advierte de graves riesgos ambientales y sanitarios.
Las ondas de Rossby son grandes ondulaciones atmosféricas que recorren el planeta y determinan la sucesión de borrascas, anticiclones, olas de calor y episodios de frío extremo. Invisibles para la mayoría, estas ondas son uno de los engranajes clave del clima global y del tiempo que sentimos cada día.
Escuchar la lluvia caer puede resultar tan calmante como leer o escuchar música suave. La psicología y la neurociencia explican este efecto a través del llamado “ruido rosa”, un tipo de sonido que reduce el estrés, mejora la concentración y favorece el descanso al crear un entorno acústico predecible y seguro.
Las estelas de los aviones no son solo líneas en el cielo: pueden explicar hasta la mitad del impacto climático de la aviación. Un nuevo estudio del MIT advierte que los satélites actuales no logran ver la mayoría de ellas. Entender mejor estas huellas podría abrir la puerta a vuelos mucho menos contaminantes.
Creemos que nuestros recuerdos son fieles, pero la neurociencia dice lo contrario. Recordar no es recuperar un archivo intacto, sino reconstruir una historia cada vez que la evocamos. El cerebro no archiva el pasado: lo reescribe constantemente, y eso tiene consecuencias profundas para cómo entendemos quiénes somos.
El arranque de 2026 podría venir acompañado de un giro atmosférico relevante. Tras un breve dominio anticiclónico, los modelos apuntan a la posible formación de una cresta atlántica —o Atlantic Ridge— que abriría la puerta a aire frío, heladas generalizadas y nuevos frentes lluviosos sobre España.
El comienzo de 2026 llega con un fenómeno astronómico poco habitual: Marte y Venus pasan casi al mismo tiempo por detrás del Sol en una doble conjunción solar. Durante varios días, ambos planetas desaparecen del cielo nocturno en una alineación que la NASA califica como excepcional.
Un nuevo estudio propone una idea inquietante: bajo condiciones extremas, el calentamiento global no conduciría a un planeta cada vez más caliente, sino a un enfriamiento abrupto. El detonante sería una inestabilidad en el ciclo del carbono, con el plancton como actor inesperado.
En 2025, tres hallazgos científicos independientes reforzaron una idea que llevaba años gestándose: Marte fue, durante un largo periodo, un planeta sorprendentemente similar a la Tierra primitiva. Ríos alimentados por lluvias, rocas con posible química biológica y una atmósfera eléctricamente activa reescribieron su pasado.
El calendario espacial de 2026 anticipa un punto de inflexión histórico. El regreso de astronautas a la Luna, la nueva versión del Starship de Elon Musk y misiones cada vez más ambiciosas marcan un año en el que la exploración espacial deja atrás la fase de pruebas y entra en una nueva era.
Un estudio reciente plantea un escenario tan remoto como fascinante: la posible desaparición del Estrecho de Gibraltar por el movimiento de las placas tectónicas. Un proceso que duraría decenas de millones de años podría acabar uniendo África y Europa, transformando para siempre el mapa del planeta.