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Ciencia

Científicos argentinos crearon una molécula que no existe en la naturaleza para atacar la bacteria que causa 500 casos de insuficiencia renal en niños por año

Investigadores del INTA y el CONICET desarrollaron la proteína Quimera, una molécula artificial que combina dos proteínas de la bacteria Escherichia coli O157:H7, responsable del Síndrome Urémico Hemolítico. El objetivo es vacunar al ganado bovino, principal reservorio de la bacteria, para cortar la cadena de contagio antes de que llegue a los alimentos y el agua
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El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) tiene una característica que lo hace especialmente difícil de combatir desde la medicina humana: la bacteria que lo causa no vive principalmente en las personas. Vive en el intestino de las vacas, que no se enferman, y llega a los niños a través de la carne, el agua y los alimentos contaminados con materia fecal bovina. Atacar la enfermedad en las personas ya es tarde; hay que atacarla en el ganado. Esa es la lógica detrás de una investigación que acaba de publicar el INTA y que podría cambiar el panorama de una enfermedad que provoca unos 500 casos por año en Argentina.

Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO, INTA-CONICET) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula proteica artificial a la que llamaron Quimera, diseñada para generar en el ganado bovino anticuerpos capaces de bloquear el mecanismo de virulencia de Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, el principal agente causante del SUH.

Por qué el problema empieza en el campo

Vacas
© Daniel Quiceno M – Unsplash

El SUH es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en Argentina y la segunda de insuficiencia renal crónica. Sus víctimas son mayoritariamente niños, y la vía de contagio habitual pasa por alimentos o agua contaminados con heces bovinas que portan la bacteria EHEC O157:H7.

El problema es que los bovinos no presentan síntomas: la bacteria habita su intestino sin causarles daño, pero los animales la excretan de forma intermitente a través de las heces, contaminando pasturas y fuentes de agua. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores. «El principal objetivo era generar anticuerpos que bloquearan el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos», explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO.

Qué es la Quimera y cómo funciona

Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC, denominadas EspB e Intimina, como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado. En lugar de desarrollar dos vacunas separadas, fusionaron ambas proteínas en una única molécula artificial.

«La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza», explicó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto. En ensayos preliminares de respuesta inmune, la proteína Quimera demostró ser capaz de generar anticuerpos en bovinos que no solo reconocen la molécula artificial sino también las dos proteínas originales por separado, manteniendo la capacidad de reducir la actividad de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.

El obstáculo del mercado: vacunar sin que el productor lo necesite

Uno de los mayores desafíos históricos para el desarrollo de vacunas anti-EHEC no es científico sino económico: convencer al sector ganadero de vacunar contra una bacteria que no enferma a sus animales. Sin beneficio directo visible para el productor, la vacunación representa un costo que no tiene retorno inmediato, lo que históricamente frenó la adopción de este tipo de herramientas.

Para resolver ese problema, los investigadores planean integrar la molécula Quimera en la membrana externa de una bacteria que ya forme parte de una formulación vacunal de uso veterinario corriente. De esa forma, el productor estaría vacunando contra una enfermedad que sí afecta a sus animales y, al mismo tiempo, generaría inmunidad contra EHEC O157:H7 sin costo adicional.

Según informó el INTA en su sitio oficial, el desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Actualmente se trabaja en la fase de bacterias recombinantes que expresen la Quimera en su superficie, y los resultados son descritos como «alentadores». La siguiente etapa prevista son pruebas a campo en bovinos, tal como recoge Infocampo en su análisis del avance.

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