Saltar al contenido
Ciencia

Científicos descubren que unos misteriosos sonidos grabados en el océano hace más de 40 años podrían ser conversaciones entre ballenas

Unos extraños sonidos submarinos registrados en 1982 desconcertaron durante décadas a los investigadores. Ahora, un nuevo análisis sugiere que podrían corresponder a animales marinos comunicándose entre sí. Los científicos detectaron patrones de sonidos alternados que recuerdan a una conversación, aunque todavía desconocen qué información transmitían.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Durante más de cuatro décadas, una serie de sonidos misteriosos registrados en las profundidades del océano desconcertó a los científicos. Las grabaciones contenían repetidos ruidos similares al graznido de un pato, pero nadie podía explicar con certeza qué los producía.

Ahora, investigadores de la Universidad de Victoria, en Canadá, han planteado una hipótesis sorprendente: aquellos sonidos podrían representar una forma de comunicación entre animales marinos.

El análisis, presentado durante una reunión de la Acoustical Society of America en noviembre de 2024, reveló que las señales procedían de diferentes ubicaciones y parecían producirse de manera alternada, como si varios animales estuvieran respondiéndose.

El descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la complejidad de la comunicación de las ballenas y otros habitantes del océano.

Los misteriosos sonidos que desconcertaron a los científicos desde 1982

La historia comenzó en julio de 1982, cuando investigadores neozelandeses estudiaban los sonidos submarinos de la cuenca del sur de Fiyi, en el océano Pacífico.

Para realizar las mediciones utilizaron una larga red de hidrófonos, dispositivos especializados capaces de captar sonidos bajo el agua. Durante las grabaciones detectaron una secuencia de cuatro pulsos cortos y repetitivos que recordaban al graznido de un pato.

Los investigadores bautizaron el fenómeno como bio-duck, debido a su parecido con ese sonido animal.

Inicialmente, la regularidad de las señales hizo pensar que podían proceder de algún mecanismo artificial, pero posteriormente surgieron indicios de un origen biológico.

Científicos descubren que unos misteriosos sonidos grabados en el océano hace más de 40 años podrían ser conversaciones entre ballenas
© Chinh Le Duc – Unsplash.

Las ballenas minke podrían estar detrás del extraño fenómeno

Durante décadas, los científicos intentaron identificar al responsable de estos sonidos.

En 2014, una investigación publicada en Biology Letters consiguió relacionar de manera concluyente determinadas vocalizaciones bio-duck del océano Antártico con las ballenas minke antárticas.

Los investigadores utilizaron sensores acústicos instalados directamente sobre ejemplares de esta especie para registrar sus vocalizaciones. Sin embargo, aunque estos resultados permitieron identificar el origen de ese tipo de sonido, no demostraron qué animales participaron específicamente en todas las grabaciones históricas de 1982.

El nuevo análisis se centra precisamente en comprender cómo se organizaban aquellas señales.

Los científicos encontraron un patrón que parece una conversación

Ross Chapman, investigador de la Universidad de Victoria, volvió a analizar las antiguas grabaciones utilizando información sobre la dirección de procedencia de los sonidos.

Los resultados revelaron que las señales llegaban desde diferentes puntos del océano.

Lo más llamativo fue que los emisores parecían alternarse: mientras uno producía sonidos, los demás permanecían en silencio, y después comenzaban a emitir nuevas señales. Este comportamiento recuerda al intercambio de turnos que ocurre durante una conversación humana.

Sin embargo, los científicos todavía no pueden determinar si realmente existía un diálogo ni qué información estaban transmitiendo los animales.

Qué podrían estar comunicando los animales bajo el océano

Los investigadores consideran que estas vocalizaciones podrían estar relacionadas con distintas actividades sociales, como mantener contacto entre individuos, coordinar movimientos o establecer interacciones entre madres y crías.

No obstante, estas posibilidades siguen siendo hipótesis. El sonido desempeña un papel fundamental en la vida de los mamíferos marinos porque puede propagarse a grandes distancias bajo el agua. Por eso, estudiar estas señales permite investigar comportamientos que resultan prácticamente imposibles de observar directamente.

El hallazgo demuestra que las grabaciones acústicas antiguas todavía pueden ofrecer información científica valiosa.

Aunque el misterio de las vocalizaciones bio-duck ha sido parcialmente resuelto, comprender si estos sonidos forman parte de conversaciones complejas continúa siendo uno de los desafíos de la investigación sobre comunicación marina.

 

 

Fuente: Futura Science.

Compartir esta historia

Artículos relacionados