Saltar al contenido
Ciencia

El mar frente a Cornualles se calentó 4 grados y desató la mayor invasión de pulpos que Reino Unido registra en 125 años

Desde comienzos de 2025, el pulpo común empezó a aparecer frente a las costas de Devon y Cornualles, en el suroeste de Inglaterra, en cantidades que ningún pescador en actividad había visto jamás. Para fines de ese verano, las capturas habían superado las 1200 toneladas, y un informe científico confirmó que se trataba del cuarto episodio de este tipo documentado en 125 años, y el más grande de los cuatro
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

El fenómeno se conoce como “bloom” o floración de pulpos, y desde entonces no dejó de crecer. Científicos de la Asociación Biológica Marina del Reino Unido (MBA), el Laboratorio Marino de Plymouth y la Universidad de Plymouth vienen documentando el evento desde su origen, con el respaldo de la Organización de Gestión Marina británica (MMO).

Un fenómeno con precedentes, pero ninguno tan grande

Pulpo
© Diane Picchiottino – Unsplash

Según un informe de la Asociación Biológica Marina, este tipo de eventos ya se había registrado antes en la misma región, en 1899, 1932 y 1950, siempre seguidos de largos períodos sin repetirse. Lo que distingue al episodio actual es su escala: superó en magnitud y en extensión geográfica a los tres anteriores, con avistamientos que ya se extendieron más allá de Devon y Cornualles hacia Gales y el sur de Escocia.

Las cifras de desembarque acompañan esa lectura. Según datos oficiales de la MMO, en mayo de 2025 se descargaron más de 400 toneladas de pulpo en un solo mes, una cifra sin precedentes en los registros británicos: antes de este año, los desembarques mensuales rara vez superaban las 75 toneladas.

El mecanismo detrás de la explosión: un mar 4 grados más cálido

Paralarva De Pulpo
Paralarva de pulpo © Por Matt Wilson/Jay Clark, NOAA NMFS AFSC. – NOAA Photo Library: fish3566, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=17917981

La explicación científica más sólida hasta ahora apunta a una combinación de corrientes marinas y calor. Según los investigadores, corrientes oceánicas arrastraron millones de paralarvas de pulpo (la fase larvaria que flota en la columna de agua tras la eclosión) desde zonas de cría cercanas al norte de Francia y las islas del Canal hacia las costas del suroeste inglés. Una vez ahí, esas larvas se encontraron con un mar en pleno proceso de calentamiento: el Laboratorio Marino de Plymouth documentó tres años consecutivos de olas de calor marinas en la zona, con temperaturas hasta 4 grados por encima del promedio histórico.

El pulpo común (Octopus vulgaris) vive normalmente entre uno y dos años, y en circunstancias típicas pierde a más del 99% de sus crías por el frío y la depredación durante la fase larvaria. El agua más cálida acorta el tiempo de incubación de los huevos y mejora sustancialmente la supervivencia larvaria, además de acelerar la maduración reproductiva de los adultos. El resultado es un ciclo que se retroalimenta: más supervivencia larvaria, reproducción más temprana, y sucesivas oleadas de nacimientos superpuestas en el tiempo.

Un depredador que reordena el fondo marino

El pulpo común es un depredador oportunista y muy voraz, y su llegada masiva tuvo un efecto medible sobre las especies con las que comparte hábitat. El informe de enero de 2026 de la MBA, financiado por el organismo británico de medio ambiente Defra junto a los condados de Plymouth y Devon, encontró que las tasas de captura de buey de mar, bogavante y vieiras cayeron entre un 30% y un 50% en 2025 respecto de años anteriores, y que más de la mitad de los 40 pescadores encuestados para el estudio reportaron impactos negativos directos, tanto por la depredación del pulpo sobre las especies objetivo como por los daños que causa dentro de las propias nasas de pesca.

A medida que el recurso más accesible (crustáceos de las trampas de pesca) se volvió más escaso, la presión de los pulpos se desplazó hacia otras presas, incluidos organismos filtradores como mejillones y vieiras, con el consiguiente efecto en cadena sobre el resto de la comunidad del fondo marino.

¿Es un evento pasajero o el nuevo estado del mar británico?

Esa es la pregunta que más preocupa a los propios científicos del estudio. El hecho de que se hayan documentado avistamientos de juveniles y evidencia de reproducción activa en aguas del Reino Unido durante 2025, algo prácticamente inédito hasta entonces, sugiere que la floración actual podría continuar o repetirse en el corto plazo, en lugar de tratarse de un episodio aislado. Los investigadores remarcan que hace falta investigación y monitoreo continuo para entender cómo la llegada repentina de una especie hasta ahora rara afecta a un ecosistema marino que ya está bajo presión por el cambio climático.

El mensaje de fondo del informe es claro: si las olas de calor marinas en el Canal de la Mancha se vuelven más frecuentes, como anticipan buena parte de los modelos climáticos para la región, este tipo de reordenamientos súbitos de especies podría dejar de ser una rareza estadística y convertirse en una característica recurrente de esas aguas.

Compartir esta historia

Artículos relacionados