El caso de Cyanogen es √ļnico. De ser el proyecto personal del programador Estadounidense Steve Kondik ha pasado a ser un fen√≥meno de masas. Ahora, esta comunidad de desarrollo de versiones mejoradas de firmware para Android ha logrado nada menos que 7 millones de d√≥lares de financiaci√≥n, y amenaza con convertirse en un serio competidor en la arena de sistemas operativos.

El √©xito de Cyanogen es la historia del empe√Īo por parte de la comunidad de usuarios de no dejarse pastorear por las grandes compa√Ī√≠as. Instalar las ROMs a medida de Cyanogen es un proceso largo, complejo y que comporta el riesgo de inutilizar el tel√©fono para siempre en el proceso. Los operadores de telefon√≠a han puesto todos los obst√°culos que han encontrado a la instalaci√≥n de firmware independiente. Cada actualizaci√≥n de Android supon√≠a tener que hacer cambios...

A pesar de todos los obst√°culos, las ROMs de Cyanogen han prosperado y se calcula que hoy las usa un volumen de personas que rivalizar√≠a con la cuota de mercado de Windows Phone. Ese es precisamente el objetivo de la reci√©n creada compa√Ī√≠a: desbancar a Windows Phone, a Blackberry y convertirse en el tercer sistema operativo m√≥vil.

Cyanogen ya cuenta con un equipo de 17 personas repartidas entre Seattle y Sao Paulo. Su objetivo m√°s inmediato es desarrollar un instalador para Windows que convierta la operaci√≥n de pasarse a su firmware en algo accesible a cualquiera. El siguiente paso es llegar a acuerdos con alg√ļn fabricante de m√≥viles. A medio plazo, no ser√≠a raro que Cyanogen acabara por dise√Īar y lanzar su propio m√≥vil. En cualquier caso, la perspectiva de ver a Cyanogen como competidor en el ecosistema m√≥vil es fascinante. [CyanogenMod]