Lo que est√° pasando en el decreciente permafrost de Siberia y en los glaciares que se funden en Groenlandia suena completamente sobrenatural. Antiguos virus, bacterias, plantas e incluso animales que llevaban congelados miles de a√Īos est√°n despertando de su sue√Īo criog√©nico.

Conoc√≠amos la criogenizaci√≥n por sus apariciones en la ciencia-ficci√≥n, pero ahora el proceso es real. En 2012, cient√≠ficos lograron hacer germinar flores provenientes de semillas que llevaban 32.000 a√Īos enterradas en la helada tundra siberiana. El a√Īo pasado, otro grupo de investigadores logr√≥ revivir huevos de hace 700 a√Īos que reposaban en el fondo de un lago de Minnesota, mientras que otro equipo reviv√≠a un liquen que llevaba congelado desde los tiempos del rey Arturo. Con todo, las reinas de la criogenizaci√≥n son las bacterias. Una de ellas sigue viva y coleando despu√©s de pasar ocho millones de a√Īos en animaci√≥n suspendida bajo el hielo.

Aunque despertar una plaga de ocho millones de a√Īos de antig√ľedad suena al gui√≥n de una pel√≠cula de ciencia-ficci√≥n, la mayor parte de estos espec√≠menes son completamente inofensivos. Sin embargo, resultan fascinantes por otra raz√≥n: son una ventana al pasado del planeta y una pista de c√≥mo las especies se adaptar√°n a los cambios futuros. Estas son algunas de las cosas que la denominada: ecolog√≠a de la resurrecci√≥n puede ense√Īar a los cient√≠ficos.

La m√°quina del tiempo evolutiva

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Los bi√≥logos evolutivos est√°n acostumbrados a pensar en t√©rminos de events que ocurrieron millones o miles de millones de a√Īos en el pasado. Analizando f√≥siles, rocas o rastros qu√≠micos, los cient√≠ficos han construido extraordinarias teor√≠as sobre c√≥mo era el planeta en la antig√ľedad. Con todo, no hay ni un solo paleont√≥logo que no matar√≠a por tener la oportunidad de ver uno de los espec√≠menes que estudia vivito y coleando.

Por primera vez, los bi√≥logos pueden hacer precisamente eso: estudiar organismos vivos que vivieron en otra era. Por supuesto, una bacteria o un l√≠quen es algo completamente diferente a un T-Rex, pero a√ļn es as√≠ es impresionante si tenemos en cuenta que es una criatura que vivi√≥ hace millones de a√Īos.

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C√≥mo los propios cient√≠ficos describieron en el manifiesto de la ecolog√≠a de la resurrecci√≥n en 2013, los espec√≠menes criogenizados son ‚Äúcomo una m√°quina del tiempo evolutiva‚ÄĚ. Ofrecen a los investigadores una nueva forma de estudiar el pasado y de observar la evoluci√≥n en tiempo real.

¬ŅQu√© significa esto de ver la evoluci√≥n en tiempo real? Volvamos a los dinosaurios por un instante. Imaginemos que eres un paleont√≥logo que estudia la evoluci√≥n de las plumas. Poder recrear c√≥mo eran los dinosaurios voladores como si fuera une especie de Parque Jur√°sico y exponerlos a diferentes condiciones ambientales para ver c√≥mo evolucionan permitir√≠a dar con el escenario concreto en el que las plumas surgieron. Los bi√≥logos evolutivos llaman a esto presiones selectivas.

Obviamente el anterior es un escenario imposible, pero los microbios son diferentes. Se multiplican en minutos y puede haber millones en una sola placa de Petri. Los bi√≥logos pueden usarlos para algo similar al ejemplo de arriba. Imagina de nuevo que eres un bi√≥logo que estudia una bacteria de color rosa que vive en el √°rtico canadiense. Recoges varias muestras y, cuando llegas al laboratorio, descubres que hay otra bacteria, esta vez de color azul, que llevaba 3.000 a√Īos congelada. Secuencias el ADN de las dos criaturas y descubres que b√°sicamente son primos gen√©ticos. Es m√°s, el descubrimiento sirve para aislar el √ļnico gen responsable del cambio de color.

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Foto: Wikimedia Commons

Ya tienes todo lo necesario para simular la evolución. Cultivas muestras de microbios azules y rosas y los sometes a diferentes condiciones de temperatura, salinidad o PH. Después de meses de trabajo, descubres que una de las colonias azules ahora es rosa y su gen ha cambiado. ¡Enhorabuena! Acabas de recrear la evolución, y solo has necesitado meses en lugar de milenios.

Estoy supersimplificando cómo funciona la evolución, pero el ejemplo ilustra la premisa esencial sobre la que trabaja la ecología de resurrección. La ciencia ahora puede estudiar cómo se comportan los genes antiguos en un entorno moderno y quizá recrear la evolución.

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Genes al rescate

Otra aplicaci√≥n fascinante para la ecolog√≠a de la resurrecci√≥n es ayudar a especies en peligro de extinci√≥n mediante un ‚Äúempuj√≥n‚ÄĚ gen√©tico. Cuando una poblaci√≥n decae, pierde algo m√°s grave que ejemplares. Pierde diversidad gen√©tica. La diversidad gen√©tica es crucial para la supervivencia de una especie porque proporciona herramientas para gestionar diferentes amenazas como el cambio clim√°tico o enfermedades emergentes. Las especies que ven reducida su variedad gen√©tica son m√°s sensibles a la extinci√≥n.

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Los conservacionistas de la genética se basan en el principio de que la diversidad fortalece las especies en peligro de extinción. Investigadores de de la organización sin ánimo de lucro Revive and Restore utilizan muestras de tejido criogenizado para tratar de llevar a cabo experiencias genéticas piloto en el Turón de pies negros (en la imagen), una especie que se ha librado por los pelos de la extinción pero que actualmente se encuentra genéticamente empobrecida.

El tur√≥n de pies negros es un caso especial porque los investigadores tienen la suerte de disponer de tejidos que a√ļn conservan parte de la diversidad gen√©tica de este animal. De hecho, la ciencia est√° desarrollando una red global de criobancos que en el futuro sirvan de repositorio gen√©tico para miles de especies. Para algunos organismos, ese banco ya podr√≠a existir en la naturaleza.

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La Silene stenophylla. Foto: Jacinta Lluch Valero

En 2012, cient√≠ficos resucitaron tejidos atrapados en el permafrost de la Silene stenophylla, una peque√Īa flor del √°rtico siberiano. En el c√≥digo gen√©tico de estas flores de la edad de hielo, los investigadores encontraron ventajas que ya no existen en la contrapartida actual de esa flor, incluyendo diversas morfolog√≠as y caracter√≠sticas sexuales. El estudio ha alentado la esperanza de que en el futuro podamos reforzar la diversidad gen√©tica de especies actuales usando espec√≠menes antiguos.

Cierro este repaso con una de las ideas m√°s extra√Īas y profundas que ha nacido al hilo de la ecolog√≠a de resurrecci√≥n. El clima de la Tierra oscila de c√°lido a fr√≠o a lo largo de sucesivos ciclos geol√≥gicos. Durante la edad del hielo es cuando se forma esta reserva de semillas, huevos, plantas y microbios, pero cuando la Tierra se calienta tambi√©n lo hacen estos bancos. La introducci√≥n de genes perdidos puede que no sea una invenci√≥n del ser humano, sino un proceso natural que lleva ocurriendo desde que la vida asom√≥ sobre la superficie de esta roca.