Hacer explotar todo un barrio no parece la mejor forma de luchar contra los terremotos, pero eso es exactamente lo que han hecho en Christchurch, un peque√Īo pueblo de Nueva Zelanda que en 2011 se vio gravemente afectado por un se√≠smo. La prueba con explosivos permitir√° aprender m√°s de un peligroso fen√≥meno conocido como licuefacci√≥n del suelo.

En algunos tipos de terreno, la aplicaci√≥n de fuerzas extremas como las de un terremoto hace que el suelo pase de ser s√≥lido a tener la consistencia de un l√≠quido pesado. Este tipo de licuefacci√≥n es precisamente la que ocurri√≥ en extensas zonas de Christchurch, provocando graves da√Īos a los edificios.

Advertisement

Una organización australiana denominada Earthquake Commission decidió aprovechar una de las zonas deshabitadas de Christchurch para probar un nuevo método contra la licuefacción. Para ello han detonado algo más de 400 kilos de gelignita (un explosivo de demolición ideado por Alfred Nobel) bajo unos soportes estructurales instalados para la prueba.

El experimento ha costado ocho millones de dólares, pero ha servido para comprobar que el método de estabilización del fenómeno funciona bastante bien. La Earthquake Commission cree que el experimento de Christchurch permitirá ahorrar miles de millones de dólares en el futuro. [vía NextCity]

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)