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Ciencia

Durante 70 años creyeron que era uno de los primeros humanos de Japón: un nuevo estudio descubrió que era un oso

Unos fósiles encontrados en 1957 fueron considerados durante décadas una prueba fundamental del poblamiento prehistórico japonés. Sin embargo, un análisis mediante tomografías computarizadas reveló que los huesos pertenecían probablemente a un oso pardo.
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Durante casi siete décadas, los científicos creyeron que unos antiguos fósiles encontrados en Japón pertenecían a uno de los primeros seres humanos que habitaron el archipiélago. Sin embargo, una investigación terminó revelando algo completamente inesperado: aquellos huesos no eran humanos.

En realidad, pertenecían a un oso, probablemente de la especie Ursus arctos, conocida como oso pardo. El descubrimiento fue realizado por un equipo de investigadores liderado por el paleoantropólogo Gen Suwa, de la Universidad de Tokio, mediante nuevas técnicas de análisis tridimensional.

Los resultados, publicados en diciembre de 2024 en la revista Anthropological Science, obligaron a reconsiderar uno de los hallazgos más conocidos de la paleoantropología japonesa.

El supuesto antepasado humano que apareció en Japón en 1957

La historia comenzó en una cantera de piedra caliza situada en Toyohashi, en la prefectura japonesa de Aichi.

Allí se encontraron, en 1957 y 1959, dos fragmentos óseos que los investigadores identificaron como restos humanos prehistóricos.

El primero fue interpretado como parte de un húmero, el hueso que conecta el hombro con el codo. El segundo se clasificó como un fragmento de fémur. Los especialistas consideraron que podían pertenecer a antiguos habitantes de Japón y comenzaron a referirse a ellos como el «Hombre de Ushikawa».

Durante 70 años creyeron que era uno de los primeros humanos de Japón: un nuevo estudio descubrió que era un oso
© やりすぎな都市伝説 – Youtube.

Durante décadas, estos fósiles ocuparon un lugar importante en las investigaciones sobre los primeros pobladores del territorio japonés.

Sin embargo, a partir de la década de 1990 comenzaron a surgir dudas sobre su verdadera identidad.

Una tomografía reveló que los huesos pertenecían a un oso

Para resolver el misterio, el equipo de Gen Suwa volvió a examinar los fósiles utilizando herramientas modernas. Los investigadores compararon las estructuras óseas con muestras de 24 osos: 11 osos pardos y 13 osos negros asiáticos.

También utilizaron tomografías computarizadas para estudiar las formas internas de los huesos y elaborar modelos tridimensionales.

Los resultados fueron contundentes.

El supuesto húmero humano era en realidad un fragmento del radio, uno de los huesos del antebrazo de un oso. El segundo fósil, identificado originalmente como parte de un fémur humano, también presentaba características propias de los osos.

Aunque no fue posible establecer la especie con absoluta certeza, las comparaciones anatómicas sugieren que ambos restos pertenecían probablemente a un oso pardo.

Qué cambia este descubrimiento sobre los primeros humanos de Japón

La reclasificación obligó a retirar al llamado Hombre de Ushikawa del registro de fósiles humanos japoneses.

Esto modificó la interpretación de algunas de las evidencias utilizadas para reconstruir la presencia humana prehistórica en las principales islas del país. Entre los restos humanos antiguos de Honshu destacan ahora los fósiles de Hamakita, encontrados en la prefectura de Shizuoka y asociados con una antigüedad aproximada de entre 14.000 y 18.000 años.

Sin embargo, el descubrimiento no significa que los humanos llegaran a Japón recién en ese período.

Existen otras evidencias arqueológicas de ocupaciones anteriores.

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© やりすぎな都市伝説 – Youtube.

Los humanos ya habitaban otras islas japonesas hace más de 30.000 años

En Okinawa, por ejemplo, los investigadores encontraron restos humanos en la cueva de Yamashita-chō, asociados con depósitos de aproximadamente 32.000 años de antigüedad.

Estos descubrimientos muestran que la historia del poblamiento japonés es considerablemente más antigua y compleja. También indican que distintas regiones del archipiélago pudieron ser ocupadas mediante rutas migratorias diferentes.

El caso del Hombre de Ushikawa demuestra la importancia de revisar los descubrimientos históricos mediante nuevas tecnologías.

Lo que durante décadas fue considerado uno de los testimonios más importantes de los primeros humanos de Japón terminó siendo parte del esqueleto de un oso prehistórico.

 

 

Fuente: Futura Science.

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