Saltar al contenido
Ciencia

El agua es uno de los recursos más preciados y apreciados. Pero la estás desperdiciando cuando te duchas

En un nuevo estudio los científicos identificaron algunos de los principales factores vinculados al derroche en la ducha.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Si quieres saber cómo no derrochar agua para que tus cuentas no sean tan caras, tal vez te convenga cambiar tu rutina cuando te duchas, según indica un estudio reciente.

Unos investigadores de la Universidad de Surrey en Reino Unido, entre otros, estudiaron los hábitos de los residentes de Alemania cuando se duchan. Identificaron una cantidad de factores vinculados a un mayor consumo de agua, como abrir y cerrar el grifo con frecuencia. Los resultados indican que incluso ese pequeño detalle tiene que ver con el derroche de agua.

“Resulta que lo que más impulsa el consumo de agua no es quién eres o dónde vives, sino lo que en realidad haces en la ducha”, dijo el coautor del trabajo Pablo Pereira-Doel, miembro del Instituto de Sustentabilidad de la Universidad de Surrey, en declaraciones de esa institución.

Cómo ahorrar agua

El agua es un recurso precioso. En muchos lugares del mundo las duchas y bañeras son la causa principal de las cuentas abultadas que hay que pagar, ya que representan entre el 25 y el 40% del uso de agua en interiores, como promedio, según estudios que citan los investigadores. Si bien se ha hecho hincapié en el uso del agua (con aumentos de precio) o con tecnologías que mejoran los cabezales de ducha para reducir el consumo relacionado con el baño diario, los investigadores dicen que no se ha prestado tanta atención a los hábitos reales de la gente al momento de ducharse o darse un baño de inmersión.

El equipo analizó los datos que se recogieron en 319 hogares de Alemania. En esas viviendas se colocaron sensores inteligentes en los baños para medir cuándo y cómo se duchaban los que vivían allí, y también se pidió a los voluntarios que rellenaran encuestas, inmediatamente después de ducharse. Estudiaron en total 8.550 “duchas” durante un invierno entero.

Se efectuaron ajustes por factores como género, empleo, cantidad de habitantes en el hogar, o quién pagaba la cuenta, y todos tenían efectos poco significativos sobre la cantidad de tiempo que duraban las duchas Los predictores más importantes de esa cantidad de tiempo eran conductuales.

Específicamente, las duchas en las que las personas se aplicaban shampoo dos o más veces, duraban 27% más que los que solo se aplicaban shampoo una vez. Las duchas en las que la gente cerraba el grifo tres o más veces duraban 20% más que las duchas en las que no se pausaba el flujo de agua. Otros factores relevantes incluían la edad (los menores de 50 años tendían a permanecer más tiempo bajo la ducha) y el hecho de si las personas vivían en donde el agua provista es más dura o no (en lugares donde el agua no es dura, la ducha tomaba 23% más tiempo que donde el agua es dura).

Lo que significa

Los resultados del estudio se publicaron el jueves en el Journal of environmental Management y apuntan a pasos razonables que podemos dar para evitar el uso excesivo del agua, según los investigadores, como por ejemplo aplicar shampoo o productos menos veces.

“Si queremos reducir el consumo de agua en el hogar tenemos que buscar soluciones que sean amigables con los hábitos de las personas, en lugar de ir en contra”, dijo Pereira-Doel. “Con consejos de conducta, dispositivos de retroalimentación más inteligentes, y mejor diseño de producto, se puede ayudar a las personas a usar menos agua sin sacrificar su confort”.

A mi modo de ver, hay un detalle que el estudio no tomó en cuenta: ¿permaneces más tiempo bajo la ducha si es el momento del día en que cantas tu canción favorita?

Compartir esta historia

Artículos relacionados