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El calor extremo no fue azar. Un puñado de actores marcó el destino de las olas más mortales

Entre 2000 y 2023, al menos 55 olas de calor se desencadenaron con una probabilidad imposible de concebir sin intervención humana. Un nuevo estudio en Nature rastrea esas huellas hasta un reducido grupo de productores que concentran más de la mitad de las emisiones históricas de carbono.

Las olas de calor ya no son fenómenos aislados: se repiten con intensidad creciente y consecuencias devastadoras. En Europa, Asia o América Latina, la estadística se ha convertido en tragedia. Ahora, un estudio internacional identifica a los grandes productores de combustibles fósiles como responsables directos de decenas de episodios que no habrían existido sin el calentamiento global.

Olas de calor que no deberían existir

Los gigantes del carbono bajo la lupa. Un estudio revela su huella en las olas de calor más mortales
© Pexels – Franz26.

El equipo científico examinó 213 olas de calor registradas en la base de datos EM-DAT entre 2000 y 2023. Los cálculos fueron contundentes: 55 de esos episodios fueron 10.000 veces más probables debido al calentamiento global provocado por el hombre. En otras palabras, no habrían sucedido sin la alteración climática iniciada con la industrialización. Entre las olas analizadas figura la serie de 2022 en Europa, que dejó decenas de miles de muertes.

La concentración de la responsabilidad

Los gigantes del carbono bajo la lupa. Un estudio revela su huella en las olas de calor más mortales
© Lindsey Wasson – AP / Gizmodo.

El estudio rastreó las emisiones hasta 180 productores de petróleo, gas, cemento y carbón, incluyendo empresas privadas, estatales y países con datos nacionales. En conjunto, concentran el 57% del dióxido de carbono liberado desde 1850. Para la climatóloga Sonia Seneviratne, de la ETH de Zúrich, la conclusión es clara: no son millones de responsables difusos, sino un grupo reducido con una huella desproporcionada en el clima.

Consecuencias legales y políticas

Los gigantes del carbono bajo la lupa. Un estudio revela su huella en las olas de calor más mortales
© Pexels – Vargazs.

Los autores destacan que esta atribución abre la puerta a responsabilidades jurídicas. En Estados Unidos, estados como Vermont y Nueva York ya han aprobado leyes para reclamar a las petroleras los costos de los daños climáticos. El climatólogo Chris Callahan subraya que esta ciencia de atribución es robusta y puede respaldar procesos legales. Para Justin Mankin, de Dartmouth College, la cuestión es inmediata: ¿quién paga las pérdidas cuando el daño es global y colectivo?

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