Dicen que se supone que EE.UU. planea enviar astronautas de la NASA de nuevo a la luna a principios de 2028 como parte de su histórica misión Artemis 4. Pero por el momento hay detalles críticos que todavía no se definieron, como qué tipo de trajes espaciales llevarían esos exploradores, y qué alunizador los llevaría al polo sur de la luna.
La situación detrás de escena suena a que pasaría de ser solo interesante para convertirse casi en una farsa, a juzgar por los comentarios que el último jueves hizo el ex astronauta de la NASA Charlie Precourt, miembro del Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial (ASAP) de la NASA. En la reunión trimestral del ASAP, Precourt habló de algunas variables sin resolver en los vehículos del Sistema de Alunizaje Humano (HLS) desarrollados por contratistas privados de la NASA que compiten entre sí: Blue Origin de Jeff Bezos, y SpaceX de Elon Musk.
Musk, con el Starship HLS de SpaceX, requiere de un depósito orbital de reaprovisionamiento de combustible que criogénicamente almacene el propelente, y el depósito debe reaprovisionarse también porque el combustible es volátil y tiende a disiparse. Según Precourt, los cálculos de cuántos vuelos del SpaceX se requieren para mantener lleno este depósito de combustible en la baja órbita terrestre para la Artemis 4 indican que serían muchos, muchísimos.
“Tenemos que mantener la vista en que harán falta numerosos reabastecimientos de combustible para el vehículo alunizador”, señaló Precourt, según Ars Technica. “Creo que el último cálculo es que hacen falta unos 22 vuelos”.
Combustible y debate
El fundador de SpaceX, el multimillonario Elon Musk, replicó casi de inmediato después de que el editor Eric Berger de Ars Technica empezara a postear sobre esto en la red social X, también de Musk.
“Es un cálculo exagerado. En realidad, serían entre 6 y 8”, dijo Musk.
Se puede diferir sobre a quién creerle. Si al astronauta retirado de la NASA que habla tres idiomas y voló en cuatro misiones exitosas del transbordador espacial, incluyendo a la primera que se acopló con la estación espacial rusa Mir en 1995; o al empresario serial que ya varias veces hizo predicciones imprecisas sobre su vehículo eléctrico autónomo Tesla y que insiste en que se le llame cofundador de esa compañía cuando en realidad no lo fue.
La cifra que mencionó Precourt sobre 22 vuelos del Starship es apenas un poco más alta que los cálculos que había hecho la agencia espacial de EE.UU. El ex jefe de la NASA Michael Griffin le dijo al Comité de Ciencias, Espacio y Tecnología del Congreso el año pasado que “se requerirían unos 10 a 20 vuelos”.

El avance de los valientes
Aunque el jefe actual de la NASA Jared Isaacman expresa optimismo por la fecha planeada para el regreso de EE.UU. a la luna desde 1972, NASA ASAP dijo que planea recomendar formalmente que la agencia espacial estadounidense reexamine sus planes para la Artemis 44. Precourt dijo que el panel de seguridad espera “establecer más equilibrio respecto del riesgo” tanto en los objetivos como en los sistemas técnicos de la misión Artemis 4 y las futuras misiones a la Luna, según relata sobre la reunión Space Policy Online.
“La NASA debería desarrollar un plan detallado para las pruebas y la recolección de datos, incorporando pruebas en tierra y en vuelo para asegurar que se hayan identificado y mitigado debidamente todos los riesgos”, dijo Precourt. “Esta estructura de acción brindará una secuencia más equilibrada de vuelos de prueba que respaldará el éxito de un alunizaje tripulado y la creación de una base lunar sustentable”.